JPMorgan Chase impedirá que agentes externos de inteligencia artificial inicien sesión en cuentas de clientes o realicen operaciones en ellas. Así lo afirmó el consejero delegado del banco, Jamie Dimon, durante la conferencia sobre resultados del tercer trimestre celebrada el martes. Según explicó, permitir el acceso de agentes externos sin control podría generar riesgos tanto para los clientes como para la entidad.
La decisión pone de relieve el equilibrio que buscan los bancos entre facilitar el acceso a los datos financieros y mantener el control sobre quién puede entrar en las cuentas. También refleja las diferencias entre la banca tradicional y los asistentes de IA dirigidos al consumidor sobre cómo conectar estos servicios con las plataformas bancarias.
JPMorgan advierte del riesgo de compartir credenciales
Los agentes de IA son programas capaces de realizar tareas en nombre de una persona, como consultar el saldo de una cuenta o reservar un viaje. Si acceden con las credenciales bancarias del cliente, pueden llegar a ver información financiera o ejecutar acciones en su nombre.
JPMorgan no permitirá ese tipo de acceso y bloqueará a los agentes de terceros que intenten obtener las claves de inicio de sesión de sus clientes. Dimon señaló que el banco no tiene intención de dejar entrar en sus sistemas a agentes externos, porque los riesgos son «demasiado grandes» tanto para los clientes como para la entidad. Añadió que los clientes no querrían tener que lidiar con un agente que hubiera dejado de estar bajo control.
Sus declaraciones se centraron en cómo controlar los permisos y el comportamiento de estos agentes, no en rechazar por completo que los clientes utilicen herramientas de inteligencia artificial.
Sigue disponible el intercambio de datos autorizado
La restricción de JPMorgan no supone suspender de forma general el intercambio de datos autorizado por los clientes. El banco mantiene la conexión mediante proveedores de servicios de banca abierta cuando el cliente da su consentimiento.
La diferencia está entre un agente externo que utiliza directamente las credenciales para acceder a una cuenta o actuar en ella, y un proveedor que transmite información financiera con autorización del cliente. Para las entidades, esta distinción afecta a cómo se consultan los datos, a si un agente puede operar en nombre del usuario y a quién podría corresponder la responsabilidad si se produce un error o una acción no autorizada.
Al limitar el acceso directo de agentes externos y mantener las opciones de intercambio de datos con consentimiento, JPMorgan marca una frontera entre conectar a sus clientes con servicios de terceros y conservar el control de sus cuentas.
Los productos de Meta reflejan el interés por los datos financieros
Muse, de Meta, puede conectarse a cuentas financieras a través de Plaid, mientras que la compañía desarrolla una herramienta llamada Poppy para identificar agentes. Estos productos muestran el interés de las tecnológicas por vincular sus servicios de IA con los datos financieros de los usuarios y con tareas relacionadas con sus cuentas. Al mismo tiempo, los bancos evalúan los posibles riesgos de seguridad y responsabilidad.
La declaración de JPMorgan se refiere, por ahora, a agentes externos que inicien sesión en cuentas de clientes o las operen. El banco no ha anunciado que vaya a poner fin al intercambio de datos autorizado a través de proveedores de banca abierta.
La información disponible no detalla cómo se aplicarían los riesgos mencionados por Dimon a los distintos productos de agentes ni qué criterios empleará JPMorgan para determinar si un agente es «externo» o está «fuera de control».