Kroger prevé eliminar alrededor de 3.000 puestos corporativos durante los próximos tres años, en una reorganización destinada a simplificar sus operaciones y acercar recursos a las tiendas. Su consejero delegado, Greg Foran, afirmó que el cambio respaldará los esfuerzos de la cadena para bajar precios y mejorar la experiencia de compra, tanto en los establecimientos como en internet.
Foran apuesta por una estructura corporativa más ágil
En un memorando dirigido a la plantilla, Foran señaló que Kroger quiere ser una empresa «más ágil, centrada y competitiva». La compañía busca ganar flexibilidad y mejorar la ejecución de sus planes, concentrando recursos en áreas con un efecto más directo en los clientes.
En los últimos meses, Kroger ha trabajado para reducir los precios de los alimentos, mejorar sus tiendas y sus servicios digitales, y utilizar tecnología que simplifique las tareas diarias de los empleados. La reestructuración corporativa acompañará esas iniciativas: la empresa pretende acelerar la toma de decisiones, reducir la duplicación de funciones y aumentar la inversión en operaciones de atención al cliente.
Los recortes se aplicarán de forma gradual
La reducción afectará a distintas funciones corporativas y se llevará a cabo por etapas. Kroger espera empezar a comunicar las decisiones a los empleados afectados en los próximos meses y ofrecer más detalles cuando estén disponibles. La empresa indicó que hablará directamente con la plantilla y que tratará de evitar demoras innecesarias al informar a cada persona sobre el posible impacto en su puesto.
El memorando no especificó qué departamentos se verán afectados, no incluyó un calendario anual de los recortes y tampoco detalló las condiciones de salida o las indemnizaciones. Por ello, todavía no está claro cómo se repartirán las reducciones entre las distintas áreas ni cuál será su efecto preciso sobre el conjunto de la plantilla de Kroger.
La tecnología, entre los factores de la reorganización
Foran apuntó que la tecnología está transformando la forma de trabajar en distintos sectores y que Kroger debe evaluar qué tareas pueden apoyarse en ella, dónde se repiten funciones y cómo conviene distribuir los recursos. También mencionó las capas de gestión innecesarias, los traspasos entre equipos y los costes generales, y sostuvo que una estructura más sencilla podría acortar los procesos de decisión.
La compañía quiere acercar más recursos a los clientes y mantener la inversión en los trabajadores de primera línea, al tiempo que busca bajar precios y mejorar la experiencia de compra. Para las empresas de distribución, el equilibrio entre los costes corporativos y la inversión en el servicio en tienda puede influir en su capacidad para ofrecer precios más bajos y una mejor atención. Kroger no ha comunicado un objetivo concreto de ahorro asociado a la reestructuración.
Foran asumió el cargo de consejero delegado de Kroger a comienzos de este año, tras dirigir anteriormente el negocio de Walmart en Estados Unidos. Los recortes se desplegarán a lo largo de varios años y la empresa prevé empezar a notificar a los empleados afectados en los próximos meses.