Tesla planea mostrar brevemente el nuevo Roadster levitando en Texas el 15 de octubre, con una tecnología que, según la compañía, deriva de los cohetes de SpaceX y utiliza propulsores de gas comprimido. Se espera que el vehículo se eleve sin conductor. La acción de Tesla cerró el martes en 375,23 dólares, cerca de un 25% por debajo de su máximo de las últimas 52 semanas. Los inversores valoran si la demostración puede mejorar el ánimo del mercado o provocar una reacción similar a la de anteriores presentaciones de productos.
Elon Musk habría advertido a los empleados de que la demostración será difícil y podría salir mal. Pero la atención del mercado no se limita a comprobar si el coche flota: los inversores también esperan detalles concretos sobre el precio del Roadster, el calendario de producción y las fechas de entrega. Para una empresa con una valoración elevada, una exhibición sin un plan comercial definido puede tener un efecto limitado en las expectativas sobre cuándo empezará el vehículo a generar ingresos.
Las presentaciones del Cybertruck y el Cybercab presionaron la acción
Las acciones de Tesla han caído tras varias presentaciones importantes. En la presentación del Cybertruck en 2019, una ventanilla que supuestamente era irrompible se agrietó durante una prueba. Después, la cotización bajó un 6%.
La acción retrocedió un 8,3% tras la presentación del Cybercab en octubre de 2024. El 4 de septiembre de este año, otro evento sobre el Cybercab quedó por debajo de las expectativas de los inversores y Tesla cayó un 5,92% en la sesión. Estos movimientos reflejan que el mercado evalúa algo más que la demostración técnica: también mide cuánto falta para la producción en serie y para que el producto aporte ingresos relevantes.
Precio, pedidos y calendario de producción, claves para el Roadster
Una demostración de levitación satisfactoria podría mejorar el sentimiento a corto plazo. Sin embargo, la evolución posterior de la acción probablemente dependerá de que Tesla presente un plan comercial verificable, con precios, volúmenes de producción y fechas de entrega. El objetivo de producción actual del Roadster se sitúa, según las previsiones, en 2027 o 2028, lo que deja un largo intervalo antes de que el modelo pueda generar ingresos.
Eric Larchevêque, cofundador de Ledger, señaló que la Founders Series, con un precio de 250.000 dólares, estará limitada a 1.000 unidades. Aunque se vendieran todos los vehículos, los ingresos sumarían 250 millones de dólares. Frente a una capitalización bursátil de Tesla de unos 1,48 billones de dólares, las ventas potenciales de esta edición son reducidas. Por sí solos, los pedidos de una serie limitada difícilmente cambiarían de forma sustancial la escala de ingresos de la compañía.
Por eso conviene distinguir entre el efecto de la demostración y la aportación financiera del Roadster. La exhibición puede atraer atención, pero una respuesta más duradera del mercado dependerá de que Tesla cumpla su plan de producción y de cuándo reciban los vehículos los clientes.
El precedente de SpaceX: los avances técnicos no aseguran subidas
SpaceX ofrece otro punto de comparación. Incluso después de que Starship alcanzara con éxito la órbita, las acciones de la compañía cayeron. El progreso técnico y el comportamiento bursátil no siempre avanzan en la misma dirección: el mercado también analiza las consecuencias prácticas para los ingresos, la valoración y los flujos de caja futuros.
La demostración del Roadster se medirá con criterios similares. El evento del 15 de octubre pondrá a prueba el rendimiento técnico del vehículo, pero su valor comercial seguirá dependiendo del precio, el alcance limitado de la producción y el objetivo de fabricar el modelo en 2027 o 2028.