El coste de financiación de Francia subió tras los disturbios del fin de semana: el 19 de octubre, la rentabilidad del bono a 10 años llegó brevemente a cerca del 4,85%. Fue el mayor avance entre los mercados del G7 y, por primera vez, superó a la italiana, situada entonces en torno al 4,52%.
Unos rendimientos más altos encarecen las nuevas emisiones de deuda del Estado. Con el tiempo, el aumento de los costes de financiación pública también puede trasladarse a las hipotecas, los productos de ahorro y el crédito empresarial. Para los inversores, el repunte reaviva la preocupación por la ya frágil posición fiscal francesa, en un contexto de caída de los precios de los bonos y mayores costes de financiación.
El diferencial con Alemania se amplía a 145 puntos básicos
Los inversores siguen la diferencia entre las rentabilidades de los bonos franceses y alemanes a 10 años para medir la prima de riesgo que exige el mercado por la deuda francesa. El diferencial ronda ahora los 145 puntos básicos —1,45 puntos porcentuales—, frente a unos 85 puntos básicos a comienzos de septiembre.
El movimiento del mercado coincidió con una escalada de las protestas durante el fin de semana. Los manifestantes expresaron su preocupación por las condiciones en las escuelas y el coste de la vida; algunas concentraciones acabaron en episodios violentos. Las autoridades francesas detuvieron a cerca de 2.400 personas, un factor que aumenta la incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para aplicar sus políticas y mantener la estabilidad fiscal.
El déficit francés se prevé en el 5,4% del PIB
Se espera que el déficit presupuestario de Francia alcance este año el 5,4% del producto interior bruto, muy por encima del límite del 3% fijado por la Unión Europea. Un déficit más amplio obliga al Gobierno a emitir más deuda para cubrir la diferencia. Si los inversores reclaman una mayor compensación por el riesgo, el coste de atender esa deuda podría aumentar aún más.
El Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu prevé conseguir unos 54.000 millones de euros de ahorro para 2027, pero por ahora no cuenta con el respaldo de una mayoría parlamentaria. La posibilidad de aprobar las medidas presupuestarias y avanzar en la consolidación fiscal pese a la oposición social son cuestiones clave para quienes invierten en bonos franceses.
Moody’s revisará la calificación de Francia el viernes
Moody’s tiene previsto revisar la calificación crediticia de Francia este viernes. La evaluación de la agencia podría influir en la forma en que los inversores valoran el riesgo soberano del país, aunque el resultado y su efecto concreto en el mercado siguen siendo inciertos.
Con las elecciones de 2027 en el horizonte y el déficit por encima del límite europeo, los disturbios del fin de semana añaden otro factor de riesgo político al mercado de deuda francés. Los inversores siguen de cerca las rentabilidades, el diferencial con Alemania y las necesidades de financiación del Gobierno. La evolución de los costes de endeudamiento dependerá en parte de que Francia consiga los 54.000 millones de euros de ahorro previstos y de que las tensiones sociales no alteren el proceso presupuestario.