Anthony Welfare, exasesor de Ripple en monedas digitales de bancos centrales (CBDC), considera que XRP Ledger (XRPL) ya cuenta con la base tecnológica necesaria para facilitar pagos y tokenizar activos. Sin embargo, una adopción más amplia por parte de las entidades financieras dependerá de factores operativos como la liquidez, la custodia, el cumplimiento normativo y la interoperabilidad con los sistemas existentes.
Welfare señaló que el mercado suele presentar a XRP, XRPL y el ecosistema empresarial más amplio de Ripple como partes de una misma narrativa, con capacidad para transformar la banca corresponsal y respaldar distintas aplicaciones financieras. No obstante, subrayó que la capacidad técnica por sí sola no se traduce automáticamente en uso institucional.
XRPL combina pagos y tokenización
Welfare destacó que la velocidad de las transacciones de XRPL, sus costes relativamente bajos y su exchange descentralizado nativo lo hacen adecuado para la liquidación de pagos y la tokenización. Para las instituciones que gestionan transferencias transfronterizas, la emisión de activos digitales o la negociación en cadena, estas características podrían reducir algunos pasos operativos y ofrecer una infraestructura para intercambiar distintos tipos de activos.
La disponibilidad de estas funciones, sin embargo, no implica que las entidades vayan a integrar XRPL de inmediato en sus sistemas financieros. También deberán evaluar si los activos tienen suficiente profundidad de mercado, quién asumirá la custodia, si la negociación y la liquidación cumplen los requisitos regulatorios y si XRPL puede conectarse sin fricciones con bancos, empresas de pagos y otras redes blockchain.
El uso institucional no exige XRP en cada operación
Welfare distinguió entre XRP, el activo digital, y XRP Ledger, la red sobre la que funciona. Según explicó, las instituciones pueden utilizar las funciones de registro, pagos y tokenización de XRPL sin depender del token XRP en todas las transacciones.
Esta diferencia implica que la adopción institucional de XRPL no puede medirse únicamente a través de la demanda de negociación de XRP. Una empresa puede emplear la red para emitir o liquidar activos mediante un modelo que no incluya la tenencia o la transferencia directa de XRP. Por ello, quienes evalúen el avance comercial de XRPL deberán observar la actividad de la red, la estructura de las alianzas institucionales y el papel efectivo de XRP en la liquidez y la liquidación.
Las redes privadas podrían ser el primer paso
Welfare prevé que las entidades financieras prueben inicialmente aplicaciones relacionadas en blockchains privadas o en entornos controlados, antes de conectar gradualmente parte de esa actividad con XRPL o anclarla en la red. Este enfoque permitiría abordar la gestión de identidades, los controles de permisos, la privacidad de los datos y las exigencias internas de cumplimiento antes de decidir hasta qué punto interoperar con un registro público.
El principal desafío de XRPL, por tanto, no consiste únicamente en demostrar que dispone de tecnología para pagos. La red deberá responder a las exigencias de liquidez, custodia, cumplimiento e interoperabilidad que forman parte de las operaciones institucionales diarias. A medida que las entidades comiencen a probar estas redes y un nuevo mecanismo de cotización en Nasdaq ofrezca a más inversores bursátiles exposición a XRP, la atención se centrará menos en la narrativa tecnológica y más en el uso efectivo y en la demanda sostenida de infraestructura financiera.