- El Gabinete de Japón ha revisado a la baja la previsión de crecimiento del PIB real para el año fiscal 2026, reduciéndola en 40 puntos básicos del 1.3% al 0.9%. El crecimiento del consumo privado se ajustó a la baja al 0.9% en el mismo periodo, mientras que las expectativas de inflación se elevaron en 30 puntos básicos al 2.2%.
- El déficit fiscal básico para el año fiscal 2026 se ampliará a 1.2 billones de yenes, la rentabilidad de los bonos del gobierno japonés a 10 años subirá al 2.805%, y el tipo de cambio dólar/yen fluctúa cerca de 163.5.
- El Primer Ministro de Japón, Sanae Takaichi, propuso reducir temporalmente la tasa del impuesto al consumo de alimentos al 1% a partir de abril del próximo año por un periodo de dos años, mientras que el Banco de Japón y el gobierno muestran diferencias marginales en la evaluación de las perspectivas económicas.
Revisión a la baja de las expectativas macroeconómicas y presión inflacionaria
El último informe de evaluación publicado por el Gabinete de Japón muestra que el aumento de los precios internacionales del petróleo, provocado por la escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Medio, está reprimiendo significativamente la demanda interna. El gobierno ha reducido la previsión de crecimiento del PIB real para el año fiscal 2026 del 1.3% al 0.9%. Aunque el crecimiento salarial y el apoyo político proporcionan cierto alivio, los elevados costos de la energía importada han ralentizado las expectativas de consumo privado del 1.3% al 0.9%. Al mismo tiempo, las expectativas de inflación se han elevado del 1.9% al 2.2%, lo que indica que la presión al alza de los precios se está extendiendo más de lo previsto.
Presión sobre el déficit fiscal e iniciativa de reducción de impuestos
En el ámbito fiscal, se espera que el déficit fiscal básico para el año fiscal 2026 se amplíe a 1.2 billones de yenes, reflejando que el gasto presupuestario adicional ha incrementado la carga sobre las finanzas públicas, contrarrestando los efectos positivos del aumento de los ingresos fiscales. Para aliviar el descontento público por el crecimiento salarial real rezagado respecto al aumento de precios, el Primer Ministro Sanae Takaichi ha propuesto un plan temporal de reducción de impuestos de dos años a partir de abril del próximo año, reduciendo la tasa del impuesto al consumo de alimentos al 1%. Sin embargo, esta propuesta ha generado más preocupaciones en el mercado sobre la sostenibilidad fiscal a mediano y largo plazo.
Pendiente de la curva de tipos de interés y divergencias en la política del banco central
Debido a la acción militar de Estados Unidos contra Irán y la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios la tasa de interés de referencia, el sentimiento de aversión al riesgo ha aumentado en el mercado de divisas, manteniendo el dólar/yen cerca de 163.5. En el mercado de bonos, las preocupaciones sobre la persistencia de la inflación y el aumento de la oferta fiscal han provocado ventas, elevando la rentabilidad de los bonos del gobierno japonés a 10 años al 2.805%. A diferencia de la actitud cautelosa del gobierno, el Banco de Japón mantiene una evaluación relativamente optimista de las perspectivas económicas a mediano y largo plazo. El mercado está atento a la próxima reunión de política monetaria, ya que su tono agresivo o moderado determinará directamente la pendiente de la curva de rendimiento.