El mercado bursátil de Corea del Sur, uno de los principales beneficiarios de la apuesta mundial por la inteligencia artificial este año, está perdiendo impulso. La negociación ha caído un 70% desde el máximo registrado a finales de mayo en un mercado valorado en unos 4,3 billones de dólares. Al mismo tiempo, los inversores extranjeros están retirando capital al ritmo más rápido de Asia y los inversores minoristas locales están reduciendo su participación. El retroceso simultáneo de la actividad y de la participación apunta a una menor demanda de las acciones vinculadas a la IA.
El Kospi pierde terreno en la segunda mitad del año
El Kospi se situó entre los principales índices del mundo con mejor comportamiento durante la primera mitad del año. Sin embargo, desde el inicio del segundo semestre ha caído un 22%, lo que lo convierte en el índice principal con peor evolución durante ese periodo. En contraste, los índices de referencia de Taiwán y Estados Unidos, ambos con una elevada exposición a las acciones de inteligencia artificial, han alcanzado máximos históricos.
La divergencia muestra que el interés por la IA no ha impulsado a todos los mercados por igual. Las acciones surcoreanas se habían beneficiado del apetito internacional por los activos relacionados con esta temática, pero la caída del índice y la contracción del volumen negociado reflejan ahora una menor participación. Las salidas de capital extranjero, junto con el repliegue de los inversores minoristas nacionales, ofrecen dos señales de ese cambio en la demanda.
Menor participación extranjera y minorista
Los inversores extranjeros están abandonando Corea del Sur al ritmo más rápido de Asia, mientras que los inversores minoristas locales también están reduciendo su actividad. La información disponible no precisa el importe de las salidas netas de capital extranjero, el volumen de negociación minorista ni las acciones concretas implicadas. Por ello, no es posible determinar qué empresas o sectores están registrando las mayores retiradas, ni cuánto ha contribuido cada factor a la caída del volumen negociado.
Aun así, el descenso del 70% en la negociación desde el máximo de finales de mayo coincide con la caída del 22% del Kospi durante la segunda mitad del año. La evolución indica un debilitamiento tanto de la actividad del mercado como del comportamiento del índice. El enfriamiento de la apuesta por la IA en Corea del Sur contrasta con los máximos históricos alcanzados por índices relevantes de Taiwán y Estados Unidos.