Los mercados esperan el dato del IPC de septiembre de Estados Unidos, que se publicará el miércoles, para evaluar si el encarecimiento de la energía está extendiendo las presiones inflacionistas. El martes, el dólar perdió terreno frente a la mayoría de las principales divisas, cayeron los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo y las bolsas estadounidenses terminaron ligeramente a la baja tras una sesión volátil. Las tensiones en Oriente Medio mantuvieron la preocupación por el suministro y las rutas marítimas, impulsando el petróleo. Además, la presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, reiteró su apoyo a otra subida de tipos antes de que termine el año.
El dólar cede terreno y el dólar canadiense destaca
Al cierre del martes, el dólar bajó frente a todas las principales divisas. Su mayor caída fue frente al dólar canadiense y la menor, frente al yen japonés. La moneda estadounidense se había fortalecido el lunes, pero algunos inversores deshicieron posiciones antes de conocerse el IPC.
Los últimos cruces de la sesión fueron: EUR/USD, 1,1196 (+0,39%); USD/JPY, 158,30 (-0,20%); GBP/USD, 1,3251 (+0,34%); USD/CHF, 0,8324 (-0,24%); USD/CAD, 1,4213 (-0,48%); AUD/USD, 0,6981 (+0,32%); y NZD/USD, 0,5611 (+0,45%).
El alza del petróleo favoreció al dólar canadiense. También influyeron factores técnicos en el USD/CAD, cuyos niveles de soporte seguían bajo vigilancia. En conjunto, los movimientos cambiarios reflejaron un nuevo ajuste de las expectativas sobre la inflación y la trayectoria de los tipos de la Fed.
Caen los rendimientos a largo plazo y se aplana la curva
Los rendimientos de los bonos del Tesoro evolucionaron de forma dispar. El bono a dos años subió 0,64 puntos básicos, hasta el 4,7974%, mientras que el de cinco años bajó 1,25 puntos básicos, al 5,0085%. El rendimiento a diez años cedió 2,72 puntos básicos, hasta el 5,2168%, y el de treinta años cayó 3,33 puntos básicos, al 5,5660%.
Las mayores caídas en los vencimientos largos aplanaron la curva. El descenso alivió parte de la presión sobre los costes de financiación, aunque el rendimiento a diez años se mantuvo por encima del 5,2%, un nivel que sigue pesando sobre las valoraciones bursátiles y las condiciones de crédito para las empresas.
John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, afirmó que otra subida de tipos este año sería adecuada, pero que por ahora no considera necesarias nuevas alzas en 2027. Prevé que la inflación se desacelere significativamente el próximo año y se acerque al objetivo del 2% de la Fed. Sus comentarios moderaron la preocupación por un endurecimiento adicional en 2027, aunque no apuntaron a recortes de tipos. La evolución de los precios seguirá siendo determinante para las decisiones de política monetaria.
Las bolsas de EE. UU. cierran a la baja tras fuertes oscilaciones
Las pérdidas moderadas al cierre ocultaron amplios movimientos durante la sesión. El Dow Jones llegó a subir 466,06 puntos y luego retrocedió cerca de 263 puntos desde su máximo. El S&P 500 y el Nasdaq Composite alternaron varias veces entre ganancias y pérdidas, mientras que el Nasdaq 100 permaneció en negativo durante toda la jornada.
Al cierre, el Dow Jones se situó en 51.675,16 puntos, con una caída de 181,02 puntos (-0,35%). El S&P 500 perdió 1,79 puntos (-0,02%), hasta 7.805,45; el Nasdaq Composite bajó 41,52 puntos (-0,15%), hasta 27.204,38. El Russell 2000 retrocedió 11,11 puntos (-0,40%), a 2.783,37, y el Nasdaq 100 cayó 95,22 puntos (-0,31%), hasta 30.569,48.
La mayoría de los principales índices europeos también terminó ligeramente a la baja, mientras que el mercado italiano avanzó marginalmente. El DAX alemán cedió un 0,07%, hasta 25.259,91 puntos; el CAC 40 francés cayó un 0,07%, a 7.827,64; el FTSE 100 británico perdió un 0,06%, hasta 10.650,34; el IBEX 35 español bajó un 0,39%, a 19.210,70; y el FTSE MIB italiano subió un 0,04%, hasta 50.057,17.
Arranca la temporada de resultados con el foco en las previsiones
JPMorgan Chase, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs, Johnson & Johnson y UnitedHealth presentaron sus resultados, dando inicio a la temporada. En las primeras horas de la sesión, las acciones de las seis compañías cotizaban a la baja.
Goldman Sachs superó las previsiones tanto de beneficio como de ingresos, mientras que JPMorgan no alcanzó ninguna de las dos. Sin embargo, la reacción de los inversores no dependía únicamente de la comparación con las estimaciones: también evaluaban las previsiones de las empresas, sus valoraciones y el entorno de altos costes energéticos y tipos de interés.
Collins advierte de la amplitud de las presiones inflacionistas
Susan Collins señaló que la incertidumbre económica sigue siendo elevada y que está pendiente de hasta qué punto se están extendiendo las presiones sobre los precios. Ya había respaldado otra subida de tipos antes de finales de 2026 y ha advertido de que la inversión en inteligencia artificial y centros de datos, los aranceles y los costes energéticos asociados al conflicto en Oriente Medio podrían mantener alta la inflación.
El encarecimiento de la energía eleva directamente la inflación general. Si también se aceleran de forma amplia los precios de bienes y servicios, eso apuntaría a presiones más extendidas y reforzaría el argumento a favor de un mayor endurecimiento monetario. Williams afirmó que, fuera de los sectores vinculados a la inteligencia artificial y la energía, las presiones sobre los precios eran limitadas y no había indicios de que el mercado laboral estuviera impulsando la inflación. Aunque espera una desaceleración sustancial, su valoración no descarta otra subida este año.
El IPC de septiembre se publicará el miércoles a las 8:30, hora del Este de Estados Unidos. El mercado prevé un aumento mensual del 0,6% en el índice general y una tasa interanual cercana al 3,7%. Para el IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, se espera una subida mensual de alrededor del 0,2% y una tasa anual próxima al 2,4%.
La lectura subyacente y la amplitud de las subidas de precios serán claves para determinar si la inflación se está extendiendo. Un dato superior a lo previsto podría reavivar las expectativas de una subida de tipos más próxima; una cifra más moderada daría a la Fed más margen para esperar nuevos datos.
Las ventas de viviendas usadas superan ligeramente las previsiones
Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos alcanzaron en septiembre un ritmo anualizado de 3,99 millones de unidades, por encima de la previsión de 3,95 millones. Aumentaron un 1,5% respecto a agosto, pero siguieron un 2,2% por debajo del nivel de un año antes.
Las ventas mensuales crecieron en el sur y el oeste, se mantuvieron sin cambios en el medio oeste y bajaron en el noreste. En comparación con el año anterior, disminuyeron en las cuatro regiones.
El aumento del inventario y los plazos de venta más largos dieron algo más de margen de negociación a los compradores, aunque las elevadas tasas hipotecarias continuaron dificultando las compras. La mejora fue moderada y no desplazó la atención del mercado de la inflación ni de las decisiones de la Fed.
Las tensiones en Oriente Medio impulsan el petróleo; caen los metales preciosos
Los futuros del crudo cerraron en 94,14 dólares por barril, con un alza de 0,40 dólares (0,43%). En la negociación posterior, el contrato CL1! se situaba en 94,93 dólares, un avance de 1,19 dólares (1,27%).
Las informaciones sobre una conversación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acerca de posibles nuevas medidas contra Irán, las amenazas a la navegación cerca del estrecho de Ormuz y los ataques de fuerzas lideradas por Arabia Saudí contra una instalación petrolera en Yemen vinculada al movimiento hutí mantuvieron en primer plano los riesgos para el suministro y el transporte marítimo.
Un petróleo persistentemente más caro afecta también a otros sectores: puede elevar los costes de transporte y producción y añadir presión a la inflación general. El oro al contado cotizaba en torno a 4.159,65 dólares por onza, con una caída de 12 dólares (0,29%), mientras que la plata bajaba 1,164 dólares (1,93%), hasta 59,1325 dólares.
Aunque un dólar más débil y unos rendimientos a largo plazo más bajos suelen ofrecer respaldo al oro, los metales preciosos también retrocedieron el martes. La información disponible no identificaba un factor concreto detrás de la caída de la plata.
Bitcoin cotizaba a 83.314 dólares, con una subida de 1.568 dólares (1,92%), en contraste con el comportamiento más débil de las acciones y los metales preciosos. La caída del dólar pudo contribuir a su avance, pero una sola sesión no basta para establecer un cambio duradero en la relación de bitcoin con otros activos de riesgo.