Delta Air Lines logró ingresos récord en el tercer trimestre, pero el aumento del gasto en combustible la llevó a rebajar su previsión de beneficios para 2026. Su consejero delegado, Ed Bastian, también abordó la disputa con Elon Musk por el wifi a bordo y afirmó que la elección de Amazon Leo frente a Starlink respondió a los plazos y al modelo de negocio, no a un conflicto personal.
«Para mí, esto no es un intercambio de reproches», dijo Bastian a CNBC el 9 de octubre. Negó que Delta descartara Starlink porque no quisiera trabajar con Musk y señaló que apoya el servicio y conduce un Tesla. También afirmó que no le había preocupado que Musk sugiriera anteriormente que la decisión le costaría el puesto.
El combustible presiona las previsiones de Delta
Los ingresos de Delta aumentaron un 16% interanual en el tercer trimestre, hasta un récord de 17.600 millones de dólares. El beneficio antes de impuestos se mantuvo en 1.500 millones, sin cambios respecto al año anterior. Sin embargo, el gasto ajustado en combustible subió un 62%, hasta 4.100 millones de dólares, después de que los precios del queroseno se dispararan tras el estallido de la guerra en Irán en febrero. El incremento dejó a la aerolínea por debajo de las previsiones de beneficios de los analistas por primera vez en dos años.
La compañía prevé ahora un beneficio por acción de entre 5,10 y 5,60 dólares en 2026 y calcula que el combustible añadirá 6.000 millones de dólares a sus costes durante el conjunto del año. Para el cuarto trimestre, anticipa un crecimiento interanual de los ingresos de alrededor del 20%.
Los viajeros de categoría prémium siguieron respaldando los resultados. Los ingresos por billetes prémium crecieron un 18%, hasta 6.800 millones de dólares en el trimestre, y los ingresos del programa de fidelización aumentaron también un 18%. Se espera que los pagos vinculados al acuerdo de marca compartida de Delta con American Express superen los 9.000 millones de dólares este año, lo que pone de relieve el peso del programa de viajeros frecuentes en el negocio de la aerolínea.
Delta atribuye la elección de Leo a los plazos y al modelo comercial
La disputa con Musk comenzó en marzo, cuando Delta eligió Amazon Leo en lugar de Starlink, de SpaceX, para su próxima generación de conectividad a bordo. El acuerdo contempla instalar Leo en 500 aviones a partir de 2028. Delta ha afirmado que el servicio permitirá ofrecer prestaciones como compras, Amazon Prime, vídeo y videojuegos a un precio sustancialmente inferior al de Starlink.
Musk dio otra versión en mayo. Sostuvo que Delta quería que los pasajeros iniciaran sesión a través de su portal Delta Sync, vinculando el acceso al wifi con su programa de fidelización y presentando la conexión como un beneficio de la aerolínea. En una publicación en X, afirmó que ese sistema haría que el acceso a internet fuera más engorroso, difícil y caro para los viajeros. Delta respondió que esa descripción era inexacta.
Bastian no confirmó una afirmación que había circulado previamente y que le atribuía haber dicho a empleados que no quería trabajar con Musk. La frase fue atribuida al directivo por la cuenta de redes sociales sobre aviación JonNYC, pero Delta no la confirmó. Más tarde, Musk publicó en X que Bastian perdería su puesto por la decisión.
Según Bastian, Delta se puso en contacto con SpaceX por primera vez hace unos seis años y puso un avión a disposición de la compañía para realizar pruebas. Los ensayos salieron bien, dijo, pero SpaceX aún no estaba preparada para desplegar el servicio a la escala y en los plazos que necesitaba Delta. También había diferencias comerciales, entre ellas cómo accederían los clientes al servicio. Bastian no dio más detalles sobre las negociaciones.
United y American aceleran sus planes con Starlink
Las rivales de Delta han aprovechado sus planes con Starlink para atraer a sus clientes. El 1 de octubre, United lanzó una oferta para igualar el estatus de los miembros de Delta, mientras que American invitó a los viajeros que se planteaban cambiar de programa de fidelización a pasarse a su compañía. Musk compartió ambas iniciativas en X.
American anunció después que empezará a instalar Starlink en su flota principal, de más de 1.030 aviones, en 2027. United firmó su acuerdo con Starlink en 2024 y prevé completar la instalación en toda su flota a finales de 2027. Con los calendarios actuales, Delta será la única de las tres mayores aerolíneas estadounidenses que no use Starlink; sus primeras instalaciones de Leo no están previstas hasta 2028.
Hasta que Leo esté disponible, Delta mantendrá sus sistemas actuales de Hughes y Viasat para ofrecer internet a bordo. Bastian afirmó que los pasajeros deberían notar mejoras importantes en esos servicios antes de que termine este año. La conectividad es un factor en la competencia por los viajeros prémium y los miembros de los programas de fidelización, y el calendario publicado por Delta sigue por detrás del de sus dos principales rivales.