Las acciones de semiconductores bajaron el 12 de octubre después de que los consejeros delegados de Broadcom, Hock Tan, e Intel, Lip-Bu Tan, advirtieran de que la financiación y el coste del capital podrían frenar la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial. Los inversores sopesan la persistente demanda de capacidad de cálculo frente a las dudas sobre cómo se financiarán los centros de datos y si ofrecerán rentabilidades suficientes.
Hock Tan sitúa el acceso al capital entre los límites para la IA
Durante la conferencia DBS Asia Future Forward, celebrada en Singapur, Hock Tan afirmó que los obstáculos a la expansión de la IA podrían ir más allá de la disponibilidad de procesadores, chips de memoria y electricidad. En su opinión, el acceso al capital podría convertirse en un freno más relevante para la construcción de infraestructuras.
El desarrollo de esta capacidad exige inversiones sostenidas en centros de datos, servidores y equipos relacionados. Si las condiciones de financiación se endurecen, los clientes de los fabricantes de chips podrían ralentizar sus planes para ampliar la capacidad de cálculo, con posibles repercusiones en los pedidos de equipos y las previsiones de ingresos de toda la cadena de suministro. Las declaraciones de Tan colocaron la financiación de los proyectos junto al suministro de hardware entre los factores que siguen de cerca los inversores.
Lip-Bu Tan apunta al coste de la deuda y a la rentabilidad
El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, también señaló las limitaciones de capital y advirtió de que unos costes de endeudamiento más elevados podrían presionar el desarrollo de la IA. A más largo plazo, añadió, los mercados necesitarán comprobar que las inversiones en esta tecnología generan rentabilidad.
Sus comentarios abordaron dos aspectos clave del gasto en infraestructura: cuánto cuesta obtener financiación y si las inversiones producen retornos acordes. Si financiar los proyectos resulta más caro o sus rendimientos siguen sin estar claros, su ejecución podría avanzar más despacio. Ninguno de los dos directivos afirmó que la demanda de infraestructura de cálculo para IA se hubiera debilitado; ambos se mostraron optimistas respecto a la demanda a corto plazo.
El índice SOX encadena cuatro sesiones a la baja
Mientras los inversores valoraban estas declaraciones, las acciones de semiconductores cedieron terreno. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) bajó el 12 de octubre por cuarta sesión consecutiva, prolongando su reciente retroceso. Broadcom (AVGO) e Intel (INTC) estuvieron entre las compañías observadas por el mercado.
La caída refleja que la valoración del ciclo de inversión en IA depende de algo más que la demanda de potencia de cálculo. La expansión de los centros de datos también está condicionada por las condiciones de financiación, el coste del capital y la rentabilidad de los proyectos. Los inversores siguen atentos a si estos factores afectan al volumen y al ritmo de las próximas inversiones, mientras ambos ejecutivos mantienen una visión positiva sobre la demanda a corto plazo.