Las acciones de CoreWeave, proveedor de servicios de computación en la nube para inteligencia artificial, cayeron casi un 15% el miércoles, menos de un día después de que Jim Cramer dijera que confiaba en la compañía. Al mismo tiempo, el rendimiento de sus bonos con vencimiento en 2032 alcanzó el 15%, lo que puso el foco en su deuda y sus costes de financiación. En el momento de publicación, la acción cotizaba a 65,93 dólares, por debajo del precio objetivo más bajo de Wall Street, de 74 dólares.
Cramer señala a CoreWeave como su neocloud de confianza
En el episodio del martes de Mad Money, de CNBC, un espectador preguntó a Cramer por IREN, otro proveedor de servicios de computación en la nube para IA. Durante el segmento «Lightning Round», Cramer no respaldó a IREN: dijo que CoreWeave era la única empresa del sector neocloud en la que confiaba y a la que consideraría apoyar.
Sus comentarios generaron rápidamente reacciones entre los operadores. Algunos aludieron a la conocida broma «Inverse Cramer», que interpreta sus declaraciones alcistas como una señal para adoptar la posición contraria. Sin embargo, que la caída se produjera al día siguiente no demuestra que sus palabras provocaran las ventas.
El rendimiento de los bonos de CoreWeave llega al 15%
Los bonos de CoreWeave ya sufrían presión vendedora antes del retroceso de las acciones. El rendimiento de la deuda con vencimiento en 2032 llegó al 15%. Elon Musk reaccionó a la noticia con un «Yikes», expresión de sorpresa ante ese nivel.
Un rendimiento más alto implica que los inversores exigen una mayor rentabilidad para mantener la deuda. También refleja una reevaluación del riesgo de crédito del emisor y de las condiciones de financiación.
CoreWeave alquila capacidad de computación basada en chips de Nvidia a desarrolladores de IA. Forma parte del sector neocloud, integrado por empresas que construyen y operan infraestructura informática de alto rendimiento para clientes de inteligencia artificial. Ampliar esa capacidad requiere grandes inversiones, por lo que el nivel de deuda y el acceso a financiación adicional son factores relevantes para los inversores.
En junio, CoreWeave acumulaba unos 52.000 millones de dólares de deuda total. En el momento de publicación, su capitalización bursátil rondaba los 37.000 millones. Esa diferencia ayuda a explicar por qué el aumento del rendimiento de los bonos también importa para la acción. CRWV cotizaba a 65,93 dólares, con un descenso superior al 15% en las 24 horas previas y por debajo del precio objetivo más bajo de Wall Street, fijado en 74 dólares.
La acción cae por debajo del objetivo más bajo de los analistas
Las declaraciones de Cramer, el movimiento de los bonos y la caída bursátil se produjeron en un intervalo breve, pero la presión vendedora apareció primero en la deuda. Por tanto, el retroceso de la acción no debe atribuirse simplemente al efecto «Inverse Cramer». La carga de deuda de CoreWeave, la rentabilidad que exigen los bonistas y la evaluación del coste de financiar infraestructura de IA forman parte del contexto.
Cotizar por debajo del objetivo más bajo de los analistas significa que la acción ha salido del rango de esas estimaciones; no garantiza una recuperación. En el caso de CoreWeave, el rendimiento del 15% de sus bonos y una deuda de unos 52.000 millones de dólares son referencias concretas del entorno de financiación y de cómo el mercado está valorando ese riesgo.