El análisis de Nasdaq sobre las últimas presentaciones de resultados y documentos regulatorios de 2026 muestra que las empresas cotizadas están revisando sus advertencias de riesgo, sus prácticas de gobierno corporativo y sus procesos de información a medida que se amplía el uso de la inteligencia artificial. La revisión abarcó más de 42.000 documentos de más de 4.500 compañías e incluyó una encuesta a profesionales de finanzas y asuntos jurídicos. Los resultados sitúan la IA dentro de la estrategia corporativa, la supervisión de los consejos y la información pública, y no únicamente como una cuestión tecnológica.
Para los inversores, la forma en que una empresa describe los riesgos vinculados a la IA se perfila como otro indicador de la calidad de su gobierno corporativo y de la incertidumbre operativa. Las revelaciones sobre el efecto de la IA en las operaciones, los datos, el cumplimiento normativo y la estrategia también pueden influir en la evaluación que hace el mercado de la gestión de riesgos de cada compañía.
488 empresas incorporan factores de riesgo relacionados con la IA
En el último ciclo de información, 488 empresas añadieron factores de riesgo relacionados con la inteligencia artificial. Estas incorporaciones no se limitaron a las compañías tecnológicas, lo que apunta a una expansión del uso de la IA en distintos sectores y procesos empresariales.
La inclusión de riesgos vinculados a la IA en un documento regulatorio suele reflejar la necesidad de reevaluar posibles exposiciones operativas, de datos, regulatorias y estratégicas asociadas al despliegue de esta tecnología. La investigación de Nasdaq considera estas revelaciones parte de una evolución en la forma en que las empresas informan sobre sus riesgos. El análisis no detalla qué riesgos añadió cada compañía ni cuál podría ser su impacto financiero.
La supervisión del consejo sobre la IA alcanza el 50%
La mitad de las empresas analizadas declaró en 2026 que su consejo de administración ejerce algún tipo de supervisión sobre la IA, frente al 33% del año anterior. El aumento indica que las decisiones relacionadas con esta tecnología están recibiendo más atención fuera de los equipos técnicos y de la dirección ejecutiva. Los consejos asumen un papel mayor en la rendición de cuentas, los marcos de gobierno y la supervisión.
La participación del consejo en la estrategia y en la gestión de los riesgos de IA puede influir en la aprobación de inversiones relacionadas, la revisión de los controles internos y la respuesta ante nuevos riesgos empresariales. Sin embargo, declarar que existe supervisión del consejo no significa que todas las compañías dispongan de las mismas facultades o procesos de gobierno. La distribución de responsabilidades y los mecanismos de control descritos en cada documento siguen siendo elementos relevantes para interpretar estas declaraciones.
Finanzas y asuntos jurídicos señalan la investigación como principal uso de la IA
Entre los profesionales de finanzas y asuntos jurídicos encuestados, el 62% afirmó que la investigación y el análisis son actualmente la aplicación más valiosa de la IA. Las empresas utilizan estas herramientas para apoyar la elaboración de informes, organizar información y preparar decisiones, además de incorporarlas a productos dirigidos a clientes y a la automatización de tareas administrativas.
Para las empresas cotizadas y sus asesores, unas herramientas de investigación y análisis más avanzadas pueden modificar la manera en que recopilan información, revisan documentos, detectan riesgos y preparan sus comunicaciones regulatorias. El Nasdaq Disclosure Research Agent está diseñado para estas tareas y permite comparar las informaciones publicadas por las compañías, identificar tendencias emergentes y evaluar las prácticas del mercado.
Los resultados ofrecen una primera fotografía de la temporada de información de 2026, centrada en los factores de riesgo de la IA, el gobierno de los consejos y los cambios en los procesos de elaboración de informes. Serán necesarias nuevas presentaciones y revelaciones sobre gobierno corporativo para determinar cómo utilizan las empresas la IA en la práctica, si la supervisión queda reflejada en los controles internos y si los riesgos comunicados recientemente tienen consecuencias para la información financiera.