Las acciones de Moderna se han disparado un 663% en 2026 y cerraron a 225 dólares el 9 de octubre, superando temporalmente a todos los demás valores del S&P 500. El repunte no responde a la demanda de chips para inteligencia artificial, sino a los avances de la vacuna contra el cáncer que la compañía desarrolla junto con Merck y a las compras de fondos pasivos tras su regreso al Nasdaq-100.
Los inversores siguen a la espera de los resultados completos del ensayo de la vacuna, previstos para el 24 de octubre. La cotización ha subido con fuerza antes de que se hayan publicado los datos detallados sobre eficacia y seguridad.
La vacuna contra el cáncer supera la fase final del ensayo
Moderna, conocida principalmente por su vacuna contra la COVID-19, y Merck anunciaron el 19 de agosto que su vacuna experimental para pacientes con cáncer de piel había cumplido los requisitos de un ensayo en fase final. Las acciones de Moderna subieron un 177% ese día, pero cayeron un 24% en la sesión siguiente, una reacción que puso de manifiesto la volatilidad del mercado ante la noticia.
El repunte llega después de un periodo complicado para la compañía, marcado por el descenso de las ventas de sus vacunas contra la COVID-19. Moderna eliminó más de 800 puestos de trabajo el año pasado y, a mediados de agosto, sus acciones todavía cotizaban casi un 90% por debajo del máximo alcanzado durante la pandemia. El valor ya había avanzado un 125% en junio, después de que la compañía obtuviera la aprobación para una vacuna contra la gripe, aunque seguía muy por debajo de los niveles actuales.
El resultado del ensayo contra el cáncer ha llevado a los inversores a reconsiderar el potencial de la cartera de Moderna. Sin embargo, el anuncio inicial no permite determinar por sí solo la eficacia del tratamiento, el número potencial de pacientes ni la vía probable hacia su comercialización. Para valorar esos aspectos será necesario conocer los datos completos.
El regreso al Nasdaq-100 activa compras de fondos pasivos
Moderna volvió a formar parte del Nasdaq-100 el 9 de octubre. El índice reúne a las mayores compañías no financieras cotizadas en el Nasdaq. Nasdaq señala que más de 200 fondos siguen este índice, con activos bajo gestión conjuntos superiores a 800.000 millones de dólares.
Los cambios en los índices suelen obligar a los fondos pasivos a reajustar sus carteras. Los productos que replican el Nasdaq-100 tuvieron que comprar acciones de Moderna para reflejar su incorporación y las nuevas ponderaciones, lo que añadió una fuente de demanda al impulso generado por la vacuna. Ese mismo día, el valor ganó otro 14%.
También captó la atención del mercado la posibilidad de que Estados Unidos ponga en marcha en diciembre una iniciativa nacional de vacunación contra el cáncer. La propuesta se ha descrito como similar al esfuerzo de vacunación desplegado en todo el país durante la pandemia de COVID-19. Aún no están claros sus detalles, alcance ni posible efecto sobre los ingresos de Moderna.
Moderna supera temporalmente a los valores ligados a la IA
Las compañías vinculadas a la inteligencia artificial han concentrado buena parte de las ganancias del mercado estadounidense en 2026, pero Moderna las ha superado temporalmente. SanDisk, proveedor de chips de almacenamiento para centros de datos de IA, acumula una subida del 566% este año por el aumento de la demanda de hardware de almacenamiento, todavía por debajo del avance de Moderna.
El S&P 500 ha subido alrededor de un 14% en el mismo periodo. La diferencia de comportamiento muestra hasta qué punto las acciones de Moderna han reaccionado a las noticias de los ensayos clínicos, a las expectativas sobre su cartera de productos y a los cambios en la composición de los índices.
La próxima fecha clave será el 24 de octubre, cuando Moderna y Merck tienen previsto publicar los resultados completos del ensayo de la vacuna contra el cáncer. Los inversores buscarán datos que respalden la reacción inicial del mercado, además de información relevante para las perspectivas de Moderna mientras afronta la caída de los ingresos procedentes de las vacunas contra la COVID-19 y trata de impulsar el crecimiento con su vacuna contra el cáncer y el resto de su cartera.