Cuando el padre de Hanna Miller desarrolló demencia, empezó a pedir repetidamente artículos que ya había comprado. A su domicilio llegaban alimentos, juguetes y regalos, lo que presionaba la Seguridad Social y la pensión con las que cubría el alquiler y sus gastos básicos. Miller y su amiga Nikki Elbaz crearon ShieldCart, una herramienta que dirige al comprador a un proceso de pago simulado en lugar de completar una transacción real.
El producto se sitúa en la intersección entre los cuidados, las finanzas del hogar y la autonomía personal. El padre de Miller tenía un doctorado en biomatemáticas y desarrolló buena parte de su carrera en la industria farmacéutica, además de haber vivido en el extranjero. Era conocido por su generosidad y solía viajar con maletas llenas de regalos para sus nietos. A medida que avanzó su enfermedad, dejó de recordar compras realizadas apenas unas horas antes y los pedidos duplicados pasaron de ser una molestia familiar a convertirse en una carga financiera.
Los pedidos repetidos superaron sus ingresos limitados
Miller explicó que su padre compraba alimentos por internet una y otra vez, hasta que el gasto superó lo que podían cubrir sus prestaciones de la Seguridad Social y su pensión. La mayor parte de esos ingresos se destinaba al alquiler y a otras necesidades esenciales, por lo que quedaba poco margen para las compras online acumuladas.
En ese momento, la hermana de Miller era la cuidadora de su padre y tenía un poder notarial. Las dos hermanas intentaron cancelar pedidos, cambiar la tarjeta de crédito y utilizar una tarjeta de débito para limitar el gasto. Sin embargo, esos cambios lo alteraban y provocaban discusiones frecuentes. Miller temía que proteger sus finanzas también implicara invadir su privacidad y privarlo de la posibilidad de tomar decisiones y hacer regalos.
«No dejaba de preguntarme: ¿realmente tengo derecho a tomar estas decisiones por él?», dijo Miller.
ShieldCart sustituye el pago por una pantalla de compra simulada
Miller había utilizado ChatGPT, pero no pensaba que pudiera desarrollar por sí sola un producto capaz de impedir los pedidos no deseados. Se asoció con Elbaz, que tenía más experiencia técnica, para crear ShieldCart.
El servicio muestra una página de pago simulada en las tiendas online participantes. La pantalla da la impresión de que el pedido está siendo confirmado, pero no se completa ninguna transacción real. Miller le dijo a su padre que se trataba de una aplicación de seguridad basada en inteligencia artificial que revisaba los pedidos para detectar problemas. De ese modo, él podía conservar la experiencia de elegir y comprar regalos sin convertir cada intento en un gasto efectivo.
Miller afirmó que el sistema ayudó a su familia a ahorrar miles de dólares durante un año, en los últimos meses de vida de su padre. También redujo los conflictos que habían acompañado a la cancelación de pedidos y a las restricciones sobre los medios de pago. Elbaz señaló que ShieldCart le devolvió a su padre cierta sensación de libertad para seguir siendo generoso.
Aun así, Miller tuvo dudas sobre la dimensión ética del sistema. No se limitaba a cancelar algún pedido ocasional: su padre utilizaba, sin saberlo, un proceso de compra diseñado para inducirle a creer que la operación era real. Miller pidió consejo a su rabino, quien comparó la intervención con practicar una cirugía para salvar la vida de un paciente inconsciente y sostuvo que el objetivo era proteger sus intereses.
Miller considera que ShieldCart permite intervenir cuando es necesario sin decirle abiertamente a un padre que su hijo está asumiendo el control de su vida. Su padre no tuvo que escuchar: «Ya no puedes tomar decisiones; ahora mando yo», explicó.
Los cuidadores pueden bloquear webs o retener pedidos
Desarrollado con Claude Code, ShieldCart consta actualmente de una extensión de Chrome instalada en el ordenador de la persona mayor y de una aplicación de escritorio en la que los cuidadores pueden revisar la actividad de compras. Los cuidadores pueden bloquear sitios web concretos, de forma parecida a los controles parentales. En el caso del padre de Miller, la familia bloqueó las páginas relacionadas con criptomonedas.
El producto no recopila los datos completos de la tarjeta bancaria. Solicita los cuatro últimos dígitos para que la página de confirmación se parezca más a un proceso de compra real. Según la configuración, un pedido puede bloquearse directamente, quedar retenido o permitirse antes de pasar a la revisión de un cuidador.
Esto convierte al software en algo más que una herramienta de pago: funciona como una capa de control entre el comercio electrónico, la gestión financiera del hogar y los cuidados. Puede reducir el gasto repetido, pero también plantea preguntas a las familias sobre quién tiene autoridad, quién puede consultar la información de compras y en qué momento puede modificar el dispositivo o los permisos de compra de una persona mayor sin su consentimiento explícito.
La autorización sigue siendo un asunto pendiente
ShieldCart invita actualmente a los usuarios a probar el producto mediante una solicitud. Miller y Elbaz recomiendan a las familias consultar a un abogado especializado en derecho de personas mayores o asegurarse de contar con un poder notarial válido antes de instalar el software en el dispositivo de un familiar.
Miller reconoce que el método no encajará en todas las familias. Su uso y aceptación pueden ser distintos cuando los hijos adultos están distanciados de sus padres o cuando la persona se encuentra en una fase más temprana de la demencia y conserva una mayor capacidad independiente para decidir sobre sus compras y pagos. La posibilidad de limitar las pérdidas sin anular la autonomía depende de la relación de cuidados y de la autoridad legal existente.
El padre de Miller murió el mes pasado. Su fallecimiento sorprendió a la familia porque se encontraba relativamente bien de salud. Tras tomarse un tiempo para el duelo, Miller decidió seguir desarrollando ShieldCart e invitar a más familias cuidadoras a probarlo.
El proyecto prepara más pruebas y una versión móvil
Elbaz explicó que el equipo busca colaborar con organizaciones que apoyan a personas con demencia y a sus cuidadores, al tiempo que amplía el número de usuarios de prueba. ShieldCart planea ofrecer el servicio de forma gratuita durante el resto de este año y está desarrollando funciones móviles para las personas mayores que utilizan principalmente teléfonos o tabletas.
Para Miller, la herramienta creada inicialmente para su padre se ha convertido en otra parte de su legado. Si ayuda a otras familias a encontrar una forma más cuidadosa de gestionar las compras repetidas, las salvaguardas financieras y la dignidad de un familiar mayor, afirma, el sistema podrá servir para algo más que resolver una necesidad puntual de su propio hogar.