Donald Trump afirmó que está descontento con Kimberly Guilfoyle, embajadora de Estados Unidos en Grecia, y que sopesa apartarla del cargo. Sus declaraciones llegan tras varias informaciones que plantean preguntas sobre sus gestiones para impulsar las ventas de gas natural licuado (GNL) estadounidense, un pago solicitado a un donante de Trump y viajes en aviones privados. El abogado de Guilfoyle niega que hubiera irregularidades y sostiene que el dinero correspondía a honorarios pendientes por discursos y actos.
Trump confirma que estudia su destitución
Preguntado el lunes en la Casa Blanca sobre si contemplaba despedir a Guilfoyle, Trump respondió: «Lo estamos considerando». Añadió: «Sí, no estamos contentos». No precisó qué medidas podría tomar la Administración y, por ahora, no se ha anunciado ninguna decisión formal sobre su continuidad.
Guilfoyle ocupa el cargo de embajadora de Estados Unidos en Grecia desde noviembre de 2025. Antes fue presentadora de Fox News y estuvo comprometida con Donald Trump Jr. Trump la nombró después de que la pareja rompiera. Su abogado no había respondido a las últimas declaraciones del presidente en el momento de la publicación.
Las gestiones de GNL y Aktor Group
Una información publicada el 25 de septiembre examinó los esfuerzos de Guilfoyle para animar a aliados de Estados Unidos a comprar gas natural estadounidense. Según esa información, buscó impulsar compras de gas de Estados Unidos por miles de millones de dólares por parte de países de Europa del Este y recomendó la constructora griega Aktor Group a personas implicadas en las gestiones.
Aktor, que acababa de entrar en el negocio del gas, trabajaba con una empresa energética respaldada por el Gobierno griego en planes para importar GNL estadounidense. La información también señaló que Christos Malafassos, principal lobista de Aktor, viajó varias veces con Guilfoyle y asistió a reuniones en la residencia de la embajadora y con cargos públicos de países vecinos. La participación de un lobista privado en esas actividades diplomáticas fue descrita como inusual.
La información disponible públicamente no indica que el Gobierno estadounidense haya emitido conclusiones tras una investigación ni que haya determinado que esas actividades infringieran alguna norma.
El abogado atribuye los 100.000 dólares a honorarios pendientes
Otra información, publicada el 7 de octubre, indicó que Guilfoyle pidió en julio de 2025 al donante de Trump Eric Deters que pagara 100.000 dólares de una factura de American Express, antes de su audiencia de confirmación. En aquel momento, su abogado afirmó que Deters le debía dinero por servicios contratados, entre ellos apariciones en actos, viajes y labores de apoyo.
En un comunicado difundido el domingo, el abogado volvió a negar cualquier conducta indebida. Aseguró que el dinero solicitado a Deters correspondía a pagos pendientes por discursos y actos públicos realizados antes de que Guilfoyle fuera nominada embajadora. La información disponible no ofrece más detalles sobre la factura ni sobre las condiciones del pago.
También se cuestionan los viajes en avión privado
Una tercera información, publicada el sábado, señaló que durante el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, en enero de 2026, Guilfoyle habló de su estrecha relación con dos empresarios griegos adinerados y dijo que estos habían financiado varios viajes internacionales costosos para ella.
El abogado negó que los desplazamientos en aviones privados implicaran irregularidades. Afirmó que Guilfoyle pidió y recibió orientación del Departamento de Estado antes de cada viaje y que cumplió las normas de desplazamiento de la institución.
Las preguntas públicas se centran en los contactos empresariales de Guilfoyle, los pagos de donantes y sus acuerdos de viaje. Trump ha dicho que sopesa su continuidad en el puesto, pero todavía no ha anunciado una decisión.