Inflación y actividad manufacturera en la Eurozona apuntan a ajuste monetario
Los últimos datos de Eurostat muestran un aumento de la inflación en la Eurozona para agosto, con un índice armonizado de precios al consumidor (HICP) que creció un 3,3% anual, frente al 2,9% registrado en julio. Este incremento se debe principalmente al alza en los precios de la energía. En contraste, la inflación subyacente registró una ligera disminución, pasando del 2,5% al 2,4%, reflejando una desaceleración en el crecimiento de los precios en el sector servicios, aunque los precios de bienes experimentaron un repunte. La tasa anualizada de inflación ajustada estacionalmente a tres meses se redujo a 2,6%, lo que indica que el impacto total del coste energético aún no se ha trasladado por completo a la inflación general. En materia laboral, la tasa de desempleo en julio se mantuvo estable en 6,4%, algo más alta de lo previsto, con tasas elevadas en España, Francia e Italia, mientras que Alemania y Países Bajos mostraron niveles considerablemente más bajos.
La actividad manufacturera continúa con buena salud, reflejada en un índice PMI final de agosto para la Eurozona que se mantuvo en 52,7, confirmando la expansión sectorial. Alemania destacó con una revisión al alza de su PMI manufacturero, que alcanzó 54,3, superando a España e Italia, cuyos PMI cayeron por debajo del umbral de 50, indicando contracción. Estos indicadores subrayan el papel clave de Alemania como motor del crecimiento industrial regional. En conjunto, estos datos económicos fortalecen las expectativas de que el Banco Central Europeo procederá a elevar sus tipos de interés en septiembre.
Expectativas en Norteamérica: empleo y política monetaria en el punto de mira
En Estados Unidos, la atención del mercado se dirige a las cifras de empleo privado de agosto, que evaluarán la dinámica del mercado laboral en un verano caracterizado por una menor intensidad en las contrataciones. El modelo de ADP anticipa un crecimiento moderado del empleo. Las vacantes laborales de julio alcanzaron 7,27 millones, con un leve aumento, aunque las contrataciones, renuncias y despidos disminuyeron, reflejando cierta complejidad en la situación laboral. Además, el índice ISM manufacturero de Estados Unidos bajó levemente a 54,6 en agosto, manteniéndose en zona de expansión pero con una caída en nuevos pedidos, señalando una actividad fabril algo más débil.
En Canadá, se espera ampliamente que el Banco de Canadá mantenga sin cambios su tasa de referencia en 2,25% en su próxima reunión de política monetaria. Por su parte, Michelle Bowman, gobernadora de la Reserva Federal, indicó que probablemente se detendrán las subidas de tipos si la inflación muestra señales de desaceleración, aunque la Fed estará preparada para actuar con decisión si la inflación persiste en niveles elevados.
Tensiones en Oriente Medio elevan el precio del petróleo y afectan el ánimo del mercado
El aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio impulsó el precio del crudo Brent por encima de los 95 dólares por barril, situándose en su nivel más alto en casi seis semanas. Estados Unidos llevó a cabo un segundo ataque aéreo dirigido contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, y el expresidente Donald Trump advirtió sobre posibles represalias más severas en caso de respuesta iraní. Este incremento en el precio del petróleo ha presionado al alza los rendimientos de los bonos y ha reforzado las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
Los mercados bursátiles globales reflejaron un tono cauteloso, con el S&P 500 cayendo un 0,7%, el Nasdaq un 1,0% y el Russell 2000 un 1,2%. Se observó una rotación hacia sectores defensivos, con el sector energético subiendo un 1,8%, mientras que los sectores de consumo cíclico tuvieron un desempeño negativo. El índice de volatilidad VIX aumentó hasta 16,4, aunque la volatilidad general del mercado permaneció moderada.
Fortalecimiento del sector manufacturero en Escandinavia
En Suecia, el índice PMI manufacturero subió a 56,1 en agosto, evidenciando una expansión sólida respaldada por incrementos en la producción, el empleo y los inventarios.
En resumen, la combinación de una inflación al alza en la Eurozona y un crecimiento estable en el sector manufacturero han reforzado las expectativas de un aumento en las tasas de interés por parte del Banco Central Europeo en septiembre. Al mismo tiempo, los datos laborales en Norteamérica y las decisiones de los bancos centrales se perfilan como factores clave que influirán en la dirección de los mercados financieros a corto plazo.