La Comisión de Valores Mobiliarios de Brasil (CVM) puso en marcha el 15 de octubre de 2026 un mercado piloto de valores tokenizados. El programa analizará cómo pueden utilizarse blockchain y otras tecnologías digitales para procesar activos vinculados al mercado de valores, así como si estos instrumentos pueden operar dentro de las normas vigentes del mercado de capitales brasileño.
La CVM prueba la infraestructura de los valores tokenizados
El piloto se centra en activos tokenizados vinculados al mercado de valores, no en criptomonedas como Bitcoin, que no cuentan con una entidad emisora. La tokenización consiste, en términos generales, en registrar un activo o un derecho asociado en forma de token digital y permitir su transferencia mediante una infraestructura digital.
La utilización de tokens no eliminaría las obligaciones legales asociadas al activo. Los derechos de los titulares, los registros de propiedad, las condiciones de negociación, el proceso de liquidación y los requisitos de información seguirían sujetos a la regulación aplicable a los valores.
La información difundida hasta ahora indica que la CVM pretende observar el funcionamiento de un mercado de valores tokenizados en un entorno controlado, y no autorizar de inmediato una actividad comercial generalizada con estos productos. Un programa piloto permite al supervisor recoger información práctica de los participantes e identificar cuestiones pendientes relacionadas con los sistemas tecnológicos, la protección del inversor y la aplicación de las normas.
La CVM todavía no ha comunicado qué instituciones participarán, cuál será el tamaño del piloto, qué tipos de valores se incluirán ni cuál será el calendario operativo formal. Esos elementos quedan pendientes de nuevos anuncios del regulador.
Emisión y liquidación, en el centro de la prueba
La tokenización podría modificar algo más que la forma de identificar un activo. También puede afectar a la manera en que los valores se emiten, registran, negocian y liquidan. En los mercados tradicionales, estas funciones suelen repartirse entre emisores, plataformas de negociación, custodios y entidades de compensación.
Con una arquitectura digital, algunos de esos registros y procesos podrían integrarse en sistemas basados en blockchain. Sin embargo, un cambio tecnológico no alteraría por sí solo la naturaleza jurídica de un valor ni eliminaría las obligaciones relativas a la divulgación de riesgos, la segregación de los activos de los clientes o la prevención de la manipulación del mercado.
El piloto permitirá examinar cómo pueden funcionar los registros digitales de las operaciones junto con los mecanismos brasileños existentes de registro y liquidación de valores. Para los participantes del mercado, entre las cuestiones principales figuran la definición que adoptará la CVM para los valores tokenizados, las instituciones autorizadas a intervenir y la forma en que los datos de propiedad y de las transacciones se coordinarán con la infraestructura ya establecida.
Para los emisores y los proveedores de infraestructura financiera, los resultados podrían influir en el diseño de futuros productos, en los costes de cumplimiento normativo y en las condiciones de acceso al mercado. La prueba también permitirá observar si la tecnología simplifica determinados procesos o, por el contrario, exige controles adicionales para mantener la trazabilidad y la protección de los inversores.
Persisten dudas sobre los límites regulatorios
La importancia práctica del piloto dependerá de las normas que dicte la CVM y de las conclusiones que se obtengan una vez finalizada la fase de pruebas. Entre los aspectos que requieren aclaración se encuentran la forma en que los inversores recibirán información, el mecanismo para verificar los derechos de los titulares de tokens y la entidad responsable cuando una operación sea objeto de una disputa.
También deberá definirse cómo se recuperarían o restablecerían los registros de mercado en caso de fallo del sistema. Estas cuestiones son relevantes porque una infraestructura digital no solo debe registrar la transferencia de un activo, sino también ofrecer procedimientos verificables para resolver errores, conflictos y posibles interrupciones operativas.
El hecho confirmado es que la CVM está probando fórmulas para un mercado de valores tokenizados; el regulador todavía no ha aprobado un mercado de valores digitales plenamente operativo. El alcance final de la participación, los productos admitidos, las exigencias regulatorias y los resultados de la evaluación determinarán cómo se conectará esta iniciativa con el ecosistema brasileño de criptoactivos y con su mercado de valores tradicional.