Inventarios globales de diésel caen a mínimos en años debido a limitaciones de suministro
Los inventarios mundiales de diésel descendieron hasta 542 millones de barriles a fecha del 21 de agosto, registrando una caída interanual de 28,5 millones de barriles, según datos conjuntos de S&P Global Platts y CERA. La oferta se enfrenta a cuellos de botella cada vez más severos, en especial por sanciones y ataques con dron sobre exportadores clave como Rusia y países de Oriente Medio, que representan cerca del 50% de las exportaciones globales de este combustible. En Estados Unidos, la utilización de refinerías llegó a un récord del 98%. Además, el diferencial de precio para diésel ligero bajo en azufre en la costa del Golfo alcanzó un máximo histórico de 98,15 dólares por barril el 1 de septiembre. Los inventarios domésticos se mantienen por debajo del promedio de cinco años en esta temporada, periodo que coincide con la alta demanda por las cosechas y calefacción, así como con los mantenimientos en refinerías. Dado que el díesel es esencial para transporte, agricultura y logística, la escasez está elevando los costos operativos en las cadenas de suministro de materias primas.
Economistas estadounidenses alertan sobre presiones inflacionarias persistentes en el sector servicios
Diane Swonk, economista jefe de KPMG en EE.UU., indicó en un análisis reciente que la inflación ligada a cadenas de suministro no sólo persiste sino que se intensifica, apoyándose en los índices de precios manufacturero y servicios del ISM, así como en el informe Beige Book de la Reserva Federal. Mientras que el aumento de precios en manufacturas obedece a costos de importación y aranceles, el sector servicios refleja un traslado de costos a consumidores motivado por escasez de mano de obra y alzas salariales. Los crecientes gastos en transporte y logística agravan la presión inflacionaria sobre los precios de servicios, generando un efecto acumulativo.
Swonk subrayó el cambio en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de si aumentar tasas, hacia cuánto endurecimiento monetario es necesario para frenar una inflación ya arraigada. Los informes del Fed muestran además un patrón "en K" en el gasto del consumidor, con una parte ajustando su consumo mientras otra mantiene una demanda sólida. Sin medidas adicionales, la inflación difícilmente cederá por sí sola. Datos de salarios de la Fed de Atlanta señalan incrementos remunerativos para empleados que cambian de empleo, y aunque el informe ADP de agosto muestra una ligera desaceleración en la subida salarial, se anticipa que el aumento en los beneficios laborales el próximo año siga presionando los precios en servicios.
Repercusiones en mercados y eventos a vigilar
Aunque ciertas limitaciones en el suministro de diésel están vinculadas a factores temporales como el conflicto en Ucrania y disturbios en el estrecho de Ormuz, la prolongación de estas restricciones podría intensificar la inflación a través de mayores costes en transporte. Las conversaciones privadas entre economistas citadas por Swonk reflejan inquietud ante una potencial fijación de la inflación, lo que indican que la Fed podría enfrentar un ciclo más extendido y agresivo de subidas de tipos de interés. La expectativa de tasas elevadas y sostenidas ejerce presión a corto plazo sobre los mercados de renta variable y activos sin rentabilidad, como el oro.
No obstante, el oro continúa sosteniendo su papel como refugio a largo plazo frente a la inflación y la depreciación monetaria, equilibrando su sensibilidad temporal a las variaciones en las tasas. La atención se centra ahora en el índice de precios al consumidor de septiembre y la reunión de la Reserva Federal del 15 al 16 de septiembre, eventos clave para evaluar la evolución inflacionaria y las futuras decisiones de política monetaria, con potencial impacto directo sobre el sentimiento de riesgo y la dinámica de precios en múltiples clases de activos.