El mercado espera en general que la Reserva Federal mantenga sin cambios los tipos de interés en su reunión del 27 y 28 de octubre. Los datos de FedWatch sitúan en apenas el 16% la probabilidad implícita de una subida. Ben Emons, fundador de FedWatch Advisors, considera que los operadores podrían estar infravalorando la posibilidad de otro incremento, una decisión que afectaría al coste de la financiación, la liquidez y los activos sensibles a los tipos.
La Fed elevó en septiembre el rango objetivo de los fondos federales al 3,75%-4,00%. Emons señaló que la inflación alcanzó el 3,7% en septiembre y que los últimos comentarios de varios responsables del banco central indican que las presiones sobre los precios aún no han desaparecido por completo. En su opinión, la Fed podría subir los tipos una o dos veces más en reuniones posteriores.
La decisión de octubre dependerá de los próximos datos
Emons no descarta una pausa en la reunión de octubre. El escenario central del mercado sigue siendo que no haya cambios, pero la Fed no puede definir su política únicamente a partir de las cotizaciones actuales. La decisión también dependerá de los datos económicos que se publiquen durante las próximas semanas y de la información disponible en tiempo real para los responsables de política monetaria.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, trasladó al director gerente del Fondo Monetario Internacional que el banco central quiere obtener más información en tiempo real desde los distintos frentes de la economía. Para Emons, el hecho de que Warsh no se comprometiera con una medida concreta para la próxima reunión indica que la decisión sobre los tipos sigue abierta.
Las expectativas para octubre, por tanto, pueden cambiar si varían los datos de inflación, empleo o actividad económica. Si las nuevas cifras muestran un repunte de las presiones sobre los precios, la pausa podría ser temporal. Si el impulso económico se debilita aún más, la Fed podría optar por seguir evaluando las condiciones antes de actuar.
Las elecciones legislativas no son la principal variable
Emons afirmó que las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos no son un factor central en las decisiones actuales de la Fed sobre los tipos. Los responsables monetarios están más centrados, explicó, en obtener información económica actualizada que en estadísticas atrasadas o en el resultado electoral.
El banco central necesita más datos directos sobre las empresas, los consumidores y el mercado laboral, de acuerdo con Emons. Como esos indicadores tardan en acumularse, los responsables de la Fed podrían mantener un tono prudente a corto plazo. Al mismo tiempo, el mercado tendrá que contemplar posibles cambios en la trayectoria prevista para los tipos.
Emons también señaló que varias de las principales economías podrían endurecer su política monetaria al mismo tiempo. Si varios bancos centrales mantienen posturas restrictivas de forma simultánea, los costes de financiación globales y las condiciones de liquidez podrían verse presionados. Para los activos digitales y otros mercados sensibles a los tipos y a la liquidez, las próximas decisiones de la Fed siguen siendo una variable macroeconómica relevante, aunque la valoración actual para la reunión de octubre solo asigna un 16% de probabilidad a una subida.