Halloween todavía no ha llegado, pero las empresas de golosinas y disfraces ya preparan la campaña durante el verano. Mars, propietaria de marcas como M&M's, Twix y Skittles, observa que algunos consumidores empiezan a comprar productos de Halloween en julio. El cambio obliga a fabricantes y minoristas a replantearse el calendario tradicional de ventas. Ramesh Kollepara, vicepresidente sénior del negocio de snacks de Mars y director global de tecnología, señala que las compañías ya no solo deben calcular cuánta demanda habrá, sino también cuándo comenzará, en qué zonas se concentrará y si cambiará la combinación de productos preferida por los consumidores.
Las compras anticipadas estrechan el margen de reposición
Halloween es un mercado estacional con una fecha límite estricta para las cadenas de suministro de golosinas y disfraces. Los productos deben llegar a las tiendas antes de la celebración, mientras que el exceso de existencias puede convertirse en desperdicio una vez terminada la temporada. Benjamin Bond, vicepresidente sénior de estrategia y éxito de clientes de Simbe, explica que los minoristas suelen disponer de apenas unos 10 días en torno al pico de demanda para reponer estanterías, colocar los productos y redistribuir el inventario.
Madhav Durbha, vicepresidente del grupo de estrategia industrial para manufactura de RELEX Solutions, afirma que los responsables de planificación dependían antes en gran medida de cambios manuales en los parámetros. En la práctica, las previsiones se ajustaban parcialmente mediante ensayo y error. La inteligencia artificial puede actualizar ahora esos parámetros de forma automática y reducir el trabajo repetitivo necesario para modificar los algoritmos de previsión.
Mars adapta el inventario a la demanda regional
Mars utiliza IA para seguir los cambios en la demanda de golosinas de Halloween e integrar en un único sistema las tendencias de compra anticipada, el inventario disponible, la capacidad de producción y las necesidades de los clientes. Kollepara explica que la plataforma conecta la producción con la distribución a partir de cuatro preguntas: qué quieren comprar los consumidores, qué debe fabricar Mars, dónde debe colocarse el inventario y cuándo lo necesitarán los clientes.
La investigación interna de Mars muestra que los consumidores del oeste de Estados Unidos tienen una mayor preferencia por las golosinas especiales con temática de Halloween, mientras que los del sur se inclinan más por las gominolas. La empresa puede utilizar esa información para distribuir el inventario por regiones, en lugar de enviar la misma combinación de productos a todo el país. Esta decisión influye tanto en la llegada puntual de los artículos de temporada a las estanterías como en los costes de producción, transporte y rebajas posteriores.
Walmart incorpora los datos de ventas a los pedidos
Indira Uppuluri, vicepresidenta sénior de tecnología de la cadena de suministro de Walmart, explica que el sistema de IA de la compañía comienza con la previsión de demanda. La herramienta combina las ventas de Halloween del año anterior, los productos de confitería recién lanzados y las tendencias de las redes sociales para calcular cuánto pedir a los proveedores y cuándo realizar esos pedidos.
En la distribución, Walmart emplea IA para revisar el movimiento de las mercancías dentro de su red. El sistema analiza los productos cargados en cada remolque y los compara con el inventario actual de las tiendas. Después señala qué remolques deben descargarse de inmediato y cuáles pueden esperar. Durante la campaña, cuando las mercancías entran y salen continuamente de las instalaciones, el objetivo es reducir las roturas de stock en algunas tiendas y limitar al mismo tiempo la congestión innecesaria en los almacenes.
Palés preparados y etiquetas aceleran la reposición
La gestión de la cadena de suministro no termina cuando los productos llegan a un centro de distribución. Walmart todavía debe trasladar las mercancías desde los almacenes de las tiendas hasta la superficie de venta y ajustar la reposición a medida que cambia la demanda. Cuando las golosinas y los disfraces llegan a un centro de distribución, equipos automatizados los clasifican en distintos palés según la ubicación que ocuparán en las estanterías de cada tienda. Así, los empleados pueden descargar y colocar los productos con mayor rapidez.
Walmart prepara por adelantado los palés de temporada y los mantiene en los centros de distribución, evitando ocupar el limitado espacio de almacenamiento de las tiendas. Cuando una tienda necesita existencias, el palé preparado puede enviarse directamente. Los palés también incorporan etiquetas del Internet de las cosas y de identificación por radiofrecuencia (RFID), lo que ayuda a Walmart a confirmar a qué tienda concreta debe dirigirse cada envío.
Uppuluri señala que el sistema sigue buscando indicios de exceso o falta de inventario durante toda la temporada de ventas y ajusta los planes a medida que las mercancías avanzan por la red. Si empiezan a acumularse golosinas sin vender, por ejemplo, la herramienta puede llevar a los proveedores a pausar los envíos. Para las empresas implicadas, el criterio para evaluar si los algoritmos funcionan sigue siendo directo: que los consumidores encuentren las golosinas y los disfraces que buscan cuando los necesitan.