El sector del petróleo y el gas reúne negocios muy distintos: desde la exploración y producción hasta los oleoductos, el almacenamiento, el refino y los servicios petroleros. La oferta y la demanda, los acontecimientos geopolíticos, la seguridad del transporte y las políticas energéticas influyen en los precios del crudo y el gas, pero su impacto varía según la posición de cada empresa en la cadena de valor. Estas ocho compañías representan actividades de producción, energía integrada, infraestructuras midstream y servicios. Los datos de mercado corresponden a cotizaciones próximas al cierre del 16 de octubre de 2021 y tienen un retraso de 15 minutos.
Ocho compañías de distintos segmentos
Texas Pacific Land Trust (NYSE: TPL), fundada en 1888, es una de las mayores propietarias de terrenos de Texas. Obtiene ingresos de regalías de petróleo y gas, servidumbres, arrendamientos comerciales, venta de materiales y venta de terrenos. También ofrece acceso y tratamiento de agua, construcción de infraestructuras, gestión de aguas residuales y servicios de control del agua. La información de la empresa situaba su capitalización bursátil en unos 3.900 millones de dólares, el beneficio por acción (BPA) en 25,83 dólares y el dividendo anual en 10 dólares por acción. El volumen medio diario superaba las 32.500 acciones y los ingresos de 2019 fueron de 490 millones de dólares. El título cerró el 16 de octubre a 350,92 dólares, con una subida de 4,40 dólares, o un 1,27%. Sin embargo, la página de datos de mercado mostraba una capitalización de 24.141 millones de dólares, una diferencia considerable respecto a la cifra facilitada por la empresa.
TotalEnergies (NYSE: TTE) es un grupo energético integrado con actividades de exploración, producción y refino en todo el mundo. En 2020 produjo una media diaria de 1,5 millones de barriles de líquidos y 7.200 millones de pies cúbicos de gas natural. A cierre de ese año, sus reservas probadas ascendían a 12.300 millones de barriles equivalentes de petróleo (bep), de los que los líquidos representaban el 43%. Sus refinerías tenían una capacidad conjunta cercana a los 2 millones de barriles diarios, concentrada principalmente en Europa; la compañía vendía productos refinados en 65 países. También fabrica productos químicos básicos y especializados y posee una participación del 19% en la empresa rusa de petróleo y gas Novatek. TotalEnergies cerró el 16 de octubre a 91,34 dólares, un 3,22% más, con una capitalización bursátil aproximada de 201.257 millones de dólares.
EOG Resources (NYSE: EOG) produce petróleo y gas en varias cuencas de esquisto de Estados Unidos, entre ellas Permian, Eagle Ford y Bakken. A finales de 2020 contaba con reservas probadas netas de 3.200 millones de bep. Su producción media ese año fue de 754.000 bep diarios: el petróleo y los líquidos de gas natural representaron el 72%, y el gas natural, el 28%. Las acciones cerraron el 16 de octubre a 158,01 dólares, con un avance del 3,53% y un volumen aproximado de 5,3 millones de títulos. La capitalización bursátil indicada era de 84.818 millones de dólares.
Baker Hughes (NASDAQ: BKR) adoptó su forma actual tras la combinación de Baker Hughes y GE Oil & Gas en 2017. Su trayectoria se remonta a más de un siglo y presta servicios petroleros en los segmentos upstream y downstream. La acción terminó el 16 de octubre a 55,70 dólares, un 2,39% al alza. Su capitalización bursátil rondaba los 55.469 millones de dólares y el volumen negociado fue de aproximadamente 6,023 millones de acciones.
Africa Oil Corp. es una compañía internacional de exploración de petróleo y gas que todavía se encuentra en esa fase del negocio. Sus proyectos están en mercados emergentes del África subsahariana, con especial atención a Kenia y Etiopía. Los datos de mercado disponibles no incluían precios de apertura o cierre, volumen, capitalización bursátil ni rango de 52 semanas, por lo que no es posible compararla directamente con las demás en esos indicadores.
Devon Energy (NYSE: DVN), con sede en Oklahoma City, es una de las mayores compañías independientes de exploración y producción de petróleo y gas de Norteamérica. Sus activos se distribuyen por varias zonas terrestres de Estados Unidos, como Delaware Basin, STACK, Eagle Ford, Powder River Basin y Bakken. La empresa comunicó reservas probadas de 1.600 millones de bep al cierre de 2021 y una producción neta anual de 572.000 bep diarios, de los que el petróleo y los líquidos de gas natural suponían el 74%. La acción cerró a 50,73 dólares, con una subida del 3,03%, y una capitalización bursátil cercana a los 58.389 millones de dólares.
Enbridge (NYSE: ENB) posee activos de transporte midstream en Estados Unidos y Canadá, entre ellos el sistema Canadian Mainline y redes de oleoductos para arenas bituminosas y gas natural. También gestiona servicios públicos regulados de gas y la mayor distribuidora de gas natural de Canadá. Su cartera de energías renovables es menor y se centra principalmente en la energía eólica terrestre y marina. Enbridge cerró el 16 de octubre a 48,10 dólares, con un avance del 2,71% y una capitalización bursátil de unos 107.384 millones de dólares.
Enterprise Products Partners (NYSE: EPD) es una sociedad comanditaria de tipo MLP que transporta y procesa gas natural, líquidos de gas natural, crudo, productos refinados y petroquímicos. Opera en la mayoría de las principales zonas productoras de los 48 estados contiguos de Estados Unidos. Tiene una presencia destacada en líquidos de gas natural y ofrece servicios midstream en distintos puntos de la cadena de hidrocarburos. La acción cerró a 36,82 dólares, un 3,51% más, con una capitalización bursátil aproximada de 79.577 millones de dólares.
Producción, transporte y refino tienen perfiles distintos
Las compañías upstream buscan yacimientos, perforan y producen petróleo y gas. Sus ingresos dependen directamente de los volúmenes extraídos y de los precios de las materias primas. La perforación, la fracturación hidráulica y los equipos asociados requieren una inversión elevada, por lo que la deuda y los compromisos de gasto de capital pueden ejercer presión sobre sus cuentas.
Las empresas midstream transportan, procesan y almacenan hidrocarburos. Oleoductos, buques y depósitos conectan a los productores con las refinerías. Sus ingresos suelen depender del uso de las infraestructuras y de los contratos, y no solo de las oscilaciones a corto plazo de los precios de las materias primas.
El segmento downstream transforma y comercializa el crudo, que se convierte en productos como gasolina, aceite de motor y combustible para calefacción. Algunos grandes grupos energéticos operan en los tres segmentos, por lo que están expuestos a las decisiones de la OPEP, los conflictos regionales, las condiciones del transporte y los cambios en la demanda final. También influyen factores estacionales, como los desplazamientos durante el verano.
Deuda, liquidez y dividendos, bajo seguimiento
Las empresas de petróleo y gas suelen necesitar grandes inversiones, especialmente en el segmento upstream. La deuda, las reservas de efectivo y el ritmo de ejecución de los proyectos determinan en parte su capacidad para afrontar una caída de los precios o una desaceleración brusca de la demanda. Un dividendo elevado no garantiza ingresos estables: las compañías pueden revisar sus distribuciones si cambian los precios de las materias primas, las necesidades de infraestructura o la combinación energética.
La liquidez también condiciona la capacidad para seguir explorando, mantener las instalaciones y ejecutar los proyectos previstos. Las políticas climáticas, las normas medioambientales y la evolución de los estándares de seguridad pueden elevar los costes o retrasar desarrollos. Quienes operan acciones del sector a través de un bróker también deben tener en cuenta las comisiones, los requisitos de la cuenta y la disponibilidad de productos.
Entre las plataformas mencionadas figuran Interactive Brokers, Plus500, Public, Robinhood y TradeZero. Sus servicios varían en aspectos como la operativa activa, el uso de apalancamiento, el acceso desde el móvil y las ventas en corto. Las comisiones y condiciones aplicables dependen de la información publicada por cada plataforma.
Geopolítica y transición energética condicionan las valoraciones
Los acontecimientos geopolíticos son una variable relevante para el mercado del petróleo y el gas. Los cambios en las políticas de los países productores o en sus gobiernos, las protestas, las paradas de refinerías y las interrupciones del transporte pueden alterar las expectativas de oferta y trasladarse a los precios del crudo y el gas natural, con efectos sobre los ingresos de las empresas. Los incidentes de salud y seguridad también pueden provocar interrupciones de la producción, revisiones regulatorias y costes adicionales de cumplimiento.
A más largo plazo, la diversificación de la matriz energética mundial obliga a las compañías a responder a las políticas climáticas, los requisitos de emisiones de carbono y la competencia de las renovables. La exposición de una empresa diversificada, con un flujo de caja sólido o margen para reasignar capital, puede diferir de la de un productor upstream centrado en una sola actividad. Las cotizaciones y cifras operativas recogidas aquí corresponden a momentos concretos y deben analizarse junto con los últimos estados financieros, los niveles de deuda, los cambios en las reservas y las condiciones regulatorias.