El oro al contado se recuperó con rapidez después de caer brevemente por debajo de los 4.100 dólares por onza el miércoles y acumula una subida semanal superior al 1%. Sin embargo, aún no ha logrado mantenerse por encima de los 4.200 dólares. Las compras en las caídas apuntan a que persiste la demanda, aunque los elevados rendimientos de los bonos, las dudas sobre la inflación y la fortaleza del dólar pueden frenar nuevas subidas. La próxima semana, los datos de inflación de Estados Unidos ofrecerán pistas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal y el rumbo del oro.
El oro recupera los 4.100 dólares
El oro al contado cotizaba en 4.187,30 dólares por onza, más de un 1% por encima del cierre del viernes anterior. La mayor parte del avance semanal se produjo en las dos últimas sesiones: tras perder los 4.100 dólares el miércoles, el precio se recuperó con rapidez y volvió a superar ese nivel.
Fawad Razaqzada, analista de mercado de FOREX.com, señaló que la evolución de esta semana sugiere que el oro podría haber encontrado un suelo a corto plazo. Un encarecimiento del petróleo puede volver a situar la inflación por encima de lo previsto y aumentar la presión para endurecer la política monetaria. Aun así, los inversores parecen seguir valorando el papel del oro como cobertura frente a la inflación. Los ETF respaldados por oro continuaron registrando entradas durante el reciente retroceso, señal de que algunos inversores aprovecharon la caída para aumentar su exposición.
Los 4.200 dólares, próxima prueba para el precio
Lukman Otunuga, analista sénior de mercado de FXTM, indicó que los mercados no esperan de forma generalizada que la Fed suba los tipos a finales de este mes, aunque todavía contemplan un posible aumento en diciembre. Para provocar una subida este mes, los datos de inflación de la próxima semana tendrían que superar las previsiones de forma significativa.
Otunuga añadió que el panorama a medio y largo plazo sigue expuesto a riesgos bajistas, ya que los mercados descuentan ampliamente la posibilidad de otra subida de tipos de la Fed antes de diciembre de 2026. Si los elevados precios de la energía mantienen la inflación alta, el índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos, que se publica el miércoles, podría reforzar esa presión.
Desde el punto de vista técnico, una incapacidad prolongada para mantenerse por encima de 4.200 dólares podría llevar al oro a probar los 4.100 y después los 4.000. Si supera esa resistencia, tendría margen para avanzar hacia la media móvil simple de 100 días, situada cerca de los 4.260 dólares. El siguiente nivel a vigilar serían los 4.300.
David Morrison, analista sénior de mercado de Trade Nation, también destacó que el oro aún no se ha consolidado por encima de los 4.200 dólares y que los indicadores de impulso mantienen señales de riesgo bajista. El MACD diario se está aplanando e intenta girar al alza, lo que podría dar apoyo al precio, pero no ha vuelto a los niveles de sobreventa observados durante la consolidación de julio. Esto podría dificultar que un repunte se mantenga. Morrison añadió que el dólar podría conservar su fortaleza pese a haber cotizado recientemente en un rango estrecho.
Rendimientos y dólar limitan el avance
Ole Hansen, responsable de estrategia de materias primas de Saxo Bank, prevé que el oro siga moviéndose en un rango la próxima semana, aunque calificó de positiva su recuperación desde debajo de los 4.100 dólares. El contexto macroeconómico presenta fuerzas contrapuestas: unos rendimientos más altos elevan el coste de oportunidad de mantener oro, que no ofrece intereses, mientras que las entradas recientes en ETF de oro sugieren que algunos inversores interpretan el mismo entorno como un motivo para aumentar su exposición.
En un comentario publicado el jueves, Hansen afirmó que mantiene una visión favorable del oro a medio plazo y planteó dos posibles fuentes de apoyo. Si los elevados costes de financiación frenan la actividad y dejan al descubierto vulnerabilidades en sectores muy apalancados, una desaceleración o recesión podría elevar la demanda de bonos soberanos, reducir los rendimientos reales y favorecer un giro hacia una política monetaria más expansiva.
Como alternativa, el crecimiento podría resistir mientras los tipos altos agravan la presión sobre las finanzas públicas. Si el aumento de los costes del servicio de la deuda lleva a los responsables políticos a intervenir para estabilizar los mercados de bonos, una pérdida de confianza en la disciplina monetaria podría reforzar el atractivo del oro como reserva de valor.
El dólar también está en el punto de mira. Adam Turnquist, estratega jefe de activos cruzados de LPL Financial, señaló que el índice del dólar estadounidense superó una formación de doble suelo y rebasó el máximo de junio, situado en torno a 101,75, con un impulso sólido. Un dólar más fuerte encarece el oro para los compradores que utilizan otras monedas y, históricamente, ha presionado su cotización. Si el índice supera los 102,86, Turnquist ve margen para que avance hasta 107. La debilidad del euro también podría seguir respaldando al dólar.
El IPC y las intervenciones de la Fed, en agenda
Además del IPC, los inversores seguirán el índice de precios de producción (IPP) y los datos manufactureros regionales. Unos resultados que apunten a un mayor endurecimiento monetario podrían impulsar al dólar y pesar sobre el oro. Se espera que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, participe el jueves por la tarde en una conversación informal durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Grupo Banco Mundial en Bangkok. El mercado también estará atento a sus comentarios.
Los bancos de Estados Unidos y Canadá cerrarán el lunes por el Día de Colón y el Día de Acción de Gracias, respectivamente, pero la bolsa estadounidense abrirá con normalidad. La agenda económica incluye las ventas de viviendas existentes en EE. UU. el martes; el IPC el miércoles; y el jueves, el IPP, las ventas minoristas, las solicitudes semanales de subsidio por desempleo, las encuestas manufactureras de la Fed de Filadelfia y de la Fed de Nueva York —Empire State—, además de la intervención de Warsh en el evento del FMI. Los datos y las señales de política monetaria pondrán a prueba la capacidad del oro para mantenerse por encima de los 4.100 dólares y acercarse a los 4.200.