- El gobierno japonés ha publicado oficialmente un borrador del marco básico de políticas para la gestión económica y fiscal a largo plazo, con el objetivo de romper con años de insuficiente inversión y aumentar la tasa de crecimiento económico real a más del 1%, duplicando el crecimiento promedio del 0.4% de los últimos cinco años.
- El plan proyecta que para el año fiscal 2040, la inversión acumulada del sector público y privado superará los 370 billones de yenes (aproximadamente 2.29 billones de dólares), impulsando el tamaño del Producto Interno Bruto nominal a cerca de 1100 billones de yenes.
- El borrador cita explícitamente disposiciones legales que requieren la coordinación de políticas entre el Banco de Japón y el gobierno, con una inclinación política hacia el mantenimiento de bajos costos de endeudamiento, lo que podría provocar futuras divergencias potenciales en el ámbito de las políticas fiscal y monetaria.
Aumento de objetivos de crecimiento e inversión de doble motor
Para revertir la prolongada sombra de la deflación y la insuficiencia de inversión macroeconómica, el gobierno de Sanae Takaichi ha establecido en el borrador ambiciosos indicadores expansivos. El nuevo plan exige que la tasa de crecimiento económico nominal alcance más del 3% lo antes posible, asegurando al mismo tiempo que la tasa de crecimiento económico real supere continuamente el 1%. Dado que el crecimiento promedio del PIB real de Japón en los últimos cinco años ha sido solo del 0.4%, este nuevo objetivo implica que la velocidad de expansión económica debe aumentar a más del doble de la anterior. Para apoyar esta estrategia, el gobierno colaborará profundamente con el capital privado, guiando los recursos hacia industrias de importancia estratégica. Para el año fiscal 2040, se espera que la inversión social acumulada alcance la marca de los 370 billones de yenes, con el objetivo de transformar completamente la base industrial de Japón.
Escala de gasto de capital y visión de producción interna
En la planificación a largo plazo revelada, al sector privado se le asigna el papel central de motor impulsor. El objetivo central establecido por el gobierno japonés indica que para el año fiscal 2040, el gasto de capital anual del sector privado debe aumentar significativamente a aproximadamente 230 billones de yenes. A través de la liberación profunda del potencial de inversión del sector empresarial, se espera que el tamaño del PIB nominal total de Japón se acerque al objetivo de 1100 billones de yenes. Si esta expansión del gasto de capital se materializa según lo previsto, el impulso de crecimiento endógeno de Japón se verá significativamente restaurado, cambiando así la situación de estancamiento del crecimiento provocada por la contracción del lado de la oferta en el pasado.
Sostenibilidad fiscal y coordinación de políticas del banco central
Mientras se busca un alto crecimiento, el borrador establece políticas para enmarcar los riesgos potenciales de la deuda pública. En cuanto a la política fiscal, el gobierno se compromete a reducir gradualmente la proporción de deuda respecto al PIB mientras se mantiene el crecimiento económico, y posiciona el balance fiscal básico como un indicador de gestión que debe alinearse con los objetivos de reducción de deuda durante varios años. Lo que merece una alta atención del mercado es que, en términos de coordinación de políticas monetarias, el borrador cita explícitamente disposiciones legales que requieren la coordinación de políticas entre el Banco de Japón y el gobierno. Este movimiento tiene la intención de instar al Banco de Japón a cooperar con la agenda de crecimiento del gobierno de Sanae Takaichi. Aunque esto indica una fuerte inclinación oficial hacia el mantenimiento de un entorno de bajos costos de endeudamiento, si la inflación central sigue repuntando, esta exigencia de coordinación administrativa podría sembrar las semillas para futuras disputas sobre la independencia política entre el gobierno y el banco central.