Las victorias demócratas en varias contiendas clave de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. han llevado a empresarios, directivos tecnológicos e inversores a evaluar sus posibles efectos en el Congreso y los gobiernos locales. El ritmo de aprobación de centros de datos, el apoyo público a la infraestructura de inteligencia artificial (IA) y el papel del gasto electoral en las decisiones políticas están entre los asuntos bajo escrutinio. En California, los detractores de un impuesto extraordinario del 5% sobre el patrimonio de residentes con más de 1.000 millones de dólares seguían claramente por delante durante el recuento, un resultado seguido de cerca por grandes fortunas e inversores.
Reid Hoffman pide liderazgo y resultados económicos
Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn y destacado donante demócrata, dijo la noche electoral que los votantes quieren una economía capaz de competir a escala global y, al mismo tiempo, mejorar la vida en el país. También buscan líderes que los representen, afirmó. Los demócratas superaron las expectativas en estados como Texas, Ohio, Kentucky, Iowa, Carolina del Sur e Indiana, añadió Hoffman, quien advirtió que no se debe subestimar a los votantes de ninguna región.
Hoffman destinó decenas de millones de dólares a apoyar a candidatos demócratas en este ciclo electoral y aportó millones a la campaña de Kamala Harris en 2024. En el pasado ha criticado al partido por distanciarse de Silicon Valley y ha sostenido que ese giro contribuyó a que algunas figuras del sector tecnológico cambiaran de alineamiento político.
Musk destaca los centros de datos espaciales; AMD reclama apoyo local
Tras las elecciones, Elon Musk, consejero delegado de Tesla y SpaceX, escribió en X que «los centros de datos espaciales parecen ahora una opción bastante atractiva». Más tarde bromeó con que «los láseres espaciales para interferir en las elecciones no funcionaron esta vez». Musk gastó 446 millones de dólares en este ciclo de mitad de mandato, lo que lo convirtió en el mayor donante individual; la mayor parte de esos fondos se destinó a candidatos republicanos en Texas.
El demócrata James Talarico ganó la contienda por el Senado en Texas, pese a que su rival republicano, Ken Paxton, recibió más de 150 millones de dólares en apoyo de Musk. La demócrata Gina Hinojosa también se impuso en la carrera a la gobernación, en la primera victoria demócrata en una elección estatal de Texas en décadas. El resultado ha puesto las normas texanas para autorizar centros de datos en el radar de las empresas tecnológicas.
Lisa Su, consejera delegada de AMD, afirmó que el sector debe explicar mejor a las comunidades locales los beneficios de la IA. Las empresas deberían aclarar qué obtendrán las localidades que albergan centros de datos y procurar que las ventajas de esta tecnología lleguen a más personas, señaló. La aceptación de la comunidad y los permisos locales son factores determinantes para que estos proyectos salgan adelante.
Uber vincula el voto al impacto de la inflación
Dara Khosrowshahi, consejero delegado de Uber, interpretó los resultados como una señal de que los votantes quieren un cambio. En una entrevista al día siguiente de las elecciones, señaló el efecto persistente de la inflación sobre los consumidores y dijo que las empresas, los políticos y los dirigentes en Washington deben responder al mensaje de las urnas.
Khosrowshahi criticó públicamente a Donald Trump durante su primer mandato presidencial, pero donó un millón de dólares al fondo para la investidura de Trump tras las elecciones de 2024. Sus comentarios reflejan cómo el coste de la vida influye tanto en el debate político como en el gasto de los consumidores y el entorno empresarial.
Inversores discrepan sobre el ritmo de construcción
Keith Rabois, socio director de Khosla Ventures, escribió en X que los resultados le daban otro motivo para trasladarse a Miami. La republicana Ashley Moody, senadora en ejercicio, ganó la contienda al Senado por Florida. Dos de los tres principales distritos congresuales de Miami registraron un claro desplazamiento hacia los demócratas; en el que incluye el centro de la ciudad, la carrera seguía reñida y el republicano en el cargo aún podía imponerse por un margen estrecho cuando el recuento se acercaba a su fin.
Brad Gerstner, consejero delegado de Altimeter Capital, consideró exagerados los temores de que las victorias demócratas fueran a frenar la construcción de centros de datos, aunque admitió que el desarrollo de proyectos podría ralentizarse. Entre los riesgos mencionó que Hinojosa pudiera suspender nuevas obras, lo que supondría un obstáculo para ampliar la infraestructura de IA. Gerstner añadió que ni los republicanos ni la industria habían explicado bien el valor de la IA, mientras los votantes se centraban en el coste de la vida. Diseñó el programa de inversión Trump Accounts para niños en EE. UU., que se puso en marcha en julio.
Durante la campaña para gobernador de Texas, Dylan Patel, consejero delegado de SemiAnalysis, dijo que veía con optimismo los centros de datos en el espacio. Dan Ives, veterano analista de Wall Street y desde hace tiempo optimista sobre la IA, advirtió que una victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso podría ralentizar la construcción de centros de datos en EE. UU. Calculó que alrededor del 10% de los proyectos podrían no salir adelante. Algunos inversores verían con buenos ojos un desarrollo más lento, mientras que otros lo considerarían un riesgo adicional, señaló.
Richard Branson reclama un debate sobre la financiación electoral
Richard Branson, fundador de Virgin Group, afirmó que los resultados mostraban que la influencia del dinero en la política tiene límites. Calificó de embarazoso que empresarios tecnológicos y gestores de fondos de cobertura gastaran miles de millones de dólares para respaldar a candidatos y pidió al nuevo Congreso que debata el efecto de la financiación electoral en las políticas públicas y posibles reformas.
Las reacciones empresariales apuntan a que las elecciones podrían influir no solo en los debates federales, sino también en la aceptación local de la IA y en los permisos para grandes proyectos de infraestructura. La continuidad de las obras y su ritmo dependerán de las decisiones políticas y administrativas que se adopten.