Powell continúa como gobernador y miembro votante en el FOMC
Jerome Powell dejó recientemente el cargo de presidente de la Reserva Federal, pero mantiene su puesto como miembro del Consejo de Gobernadores de la Fed. Esto le permite participar con derecho a voto en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), con un peso igual al del nuevo presidente, Christopher Waller. La reunión del FOMC prevista para el 16 de septiembre genera atención entre inversores y analistas, que vigilan cómo afectarán estas dinámicas de voto a las decisiones de política monetaria.
Waller señala a la institución como responsable de la inflación
Durante su discurso principal en el simposio bancario de Jackson Hole a finales de agosto, Christopher Waller atribuyó la persistencia de la inflación alta en los últimos 65 meses a las políticas institucionales de la Reserva Federal, y no a individuos en particular. Sus declaraciones subrayan que, durante la presidencia de Powell, el control de la inflación no se logró con éxito. Sin embargo, la participación activa de Powell en las votaciones del FOMC reafirma su influencia dentro del organismo pese a no ocupar la presidencia.
Crecen las expectativas de subida de tipos en septiembre
En la reunión del FOMC de julio, nueve miembros optaron por mantener los tipos de interés sin cambios; tres votaron a favor de dejar los tipos donde estaban, entre ellos Powell y Waller. No obstante, los recientes comentarios de Waller han hecho variar la percepción del mercado, aumentando la probabilidad implícita de una subida de tipos en septiembre del 35 % al 60 %, según modelos basados en futuros. Este cambio se refleja en un repunte de la rentabilidad de los bonos del Tesoro a corto plazo y en la fortaleza relativa del dólar estadounidense. Sin embargo, plataformas de predicción como Kalshi muestran posturas más prudentes, con probabilidades cercanas al 47 %.
La importancia de los próximos datos económicos en la decisión del FOMC
Para que el FOMC eleve los tipos se requieren al menos siete votos afirmativos. Aparte de los tres miembros que apoyaron subidas en julio, las posturas de los demás integrantes son inciertas. Lisa Cook, miembro del Consejo, ha manifestado disposición para abordar la inflación, aunque actualmente enfrenta un proceso judicial. Mientras tanto, tanto Waller como Anna Paulson defienden un enfoque condicionado a la evolución de los datos.
Los informes clave que podrían influir en los votos incluyen: el informe de empleo de agosto, que se publicará el 4 de septiembre, seguido de los índices de precios al productor y al consumidor, así como los datos de precios de importación y exportación. El indicador de inflación preferido por la Fed, el índice de Gastos de Consumo Personal (PCE), sigue mostrando niveles elevados. Waller ha destacado en sus intervenciones la centralidad del PCE en las deliberaciones de política monetaria. Cabe señalar que los datos del PCE de agosto se harán públicos el 30 de septiembre, dos semanas después de la reunión del FOMC.
Tensiones geopolíticas elevan costos energéticos y presionan la inflación
Los precios del petróleo han aumentado más del 20 % en los últimos seis meses, impulsados por tensiones en el Golfo Pérsico y disturbios cerca de Irán. Waller ha reconocido las limitaciones de la política monetaria para mitigar estos shocks de oferta ligados a la energía. Aunque el alza de tipos puede enfriar la demanda de forma indirecta, no resuelve las causas subyacentes del incremento en los costos energéticos, lo que dificulta controlar la inflación.
La Fed enfrenta decisiones complejas en un contexto inflacionario persistente
Los economistas advierten que la inflación responde a múltiples factores más allá de la política monetaria. El reto para la Reserva Federal es ajustar su estrategia considerando riesgos para el crecimiento económico, disrupciones en cadenas de suministro y tensiones geopolíticas. Pese a no ser presidente, Powell mantiene influencia por su voto en el FOMC. Con datos económicos clave próximos y posturas divididas entre los miembros, el resultado de la próxima reunión permanece incierto, dejando a los mercados en un estado de espera y cautela.