- Se espera que Estados Unidos no extienda el ciclo actual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que significa que la cláusula de caducidad del tratado se activará formalmente, llevando los acuerdos comerciales de América del Norte a un período de transición incierto de diez años.
- El acuerdo no terminará de inmediato, pero las revisiones y renegociaciones anuales futuras continuarán afectando la inversión en manufactura, la disposición de la cadena de suministro y la dinámica política entre los tres países.
- La proporción de contenido de origen automotriz, las disposiciones de protección contra productos chinos, así como los aranceles sobre acero, aluminio y automóviles, se han convertido nuevamente en los temas centrales más sensibles en las negociaciones trilaterales.
La cláusula de caducidad adelanta la incertidumbre
El USMCA fue diseñado originalmente como un marco que podría revisarse y extenderse periódicamente, pero ahora Estados Unidos ha optado por no confirmar su extensión anticipadamente, lo que equivale a poner la incertidumbre institucional frente a las empresas y los mercados de capitales. Los fabricantes necesitan reevaluar la configuración de su capacidad de producción transfronteriza para los próximos diez años.
La industria automotriz será la primera afectada
La cadena de suministro automotriz de América del Norte está altamente integrada, con componentes que cruzan las fronteras de los tres países. Si se elevan aún más los umbrales de contenido de origen, tanto los fabricantes de automóviles como las empresas de componentes podrían enfrentar aumentos de costos, complejidad en la certificación y retrasos en las decisiones de inversión.
Las disputas arancelarias debilitan la estabilidad del acuerdo
Incluso con la existencia del USMCA, Estados Unidos ha adoptado una postura arancelaria más dura sobre algunos productos automotrices, de acero y aluminio de Canadá y México, lo que ha debilitado el papel del acuerdo como ancla de estabilidad comercial y ha llevado a Canadá y México a buscar activamente la revisión de un nuevo acuerdo.
La ventana de negociación aún no está completamente cerrada
Se han programado negociaciones posteriores entre Estados Unidos y México, y Canadá también ha enfatizado su deseo de formar un nuevo acuerdo. El verdadero riesgo no es que el acuerdo expire mañana, sino que en los próximos años, las empresas enfrentarán una mayor incertidumbre estratégica debido a las negociaciones repetidas y las oscilaciones políticas.