- La discusión sobre el riesgo en la industria de crédito privado está cambiando de "disminución de beneficios" a "dónde se esconden las cargas". Además de la ampliación de las pérdidas en los libros, cómo los fondos utilizan PIK y herramientas fuera de balance para posponer la presión se ha convertido en una preocupación mayor para el mercado.
- Este tipo de arreglos financieros pueden amplificar los rendimientos en tiempos de bonanza, pero cuando el flujo de caja de los prestatarios subyacentes se debilita, también pueden ocultar la verdadera capacidad de pago y la velocidad de recuperación de activos.
- Por lo tanto, el significado de las pérdidas del primer trimestre de BDC no solo es un deterioro del rendimiento, sino que parece que la industria está comenzando a verse obligada a revelar las grietas que antes eran difíciles de ver en un modelo de alto apalancamiento.
PIK adelanta los rendimientos pero pospone el riesgo
El llamado financiamiento PIK permite que los intereses no se paguen inmediatamente en efectivo, sino que se sigan sumando al principal o a los rendimientos. Esto puede embellecer los ingresos actuales, pero una vez que la presión operativa sobre el prestatario aumenta, la cantidad que se necesita recuperar en el futuro también será más pesada.
Préstamos fuera de balance debilitan la ventaja de transparencia
Los BDC cotizados en bolsa son considerados la capa más transparente del crédito privado debido a su divulgación de información más fuerte que los fondos no cotizados. Pero si cada vez más arreglos de apalancamiento se colocan en herramientas fuera de balance, el margen de seguridad que los inversores ven en los estados financieros podría estar sobreestimado.
La revisión a la baja de valoraciones amplificará las reacciones en cadena
Cuando las agencias de valoración de terceros reducen el valor de los préstamos, la estructura de alto apalancamiento no solo reduce el valor neto, sino que también aumenta la dificultad de refinanciamiento. Si múltiples fondos enfrentan simultáneamente descuentos y restricciones de financiamiento, la industria pasará de ajustes individuales a una revalorización de riesgos más amplia.
El mercado comienza a cuestionar la recuperación real de efectivo
En el futuro, los inversores valorarán no solo los cupones y los ingresos netos de inversión en libros, sino si las empresas subyacentes pueden pagar en efectivo y si los fondos necesitan seguir refinanciando para pagar deudas anteriores. Esta cuestión determinará si el crédito privado puede mantener el sistema de valoración actual.