A 21 de octubre de 2026, casi dos tercios de las 100 mayores altcoins por capitalización de mercado en noviembre de 2021 habían perdido más del 90% desde sus máximos; casi la mitad acumulaba caídas superiores al 95%. Los datos de CoinMarketCap muestran que 70 de esos tokens marcaron este año su precio más bajo desde los máximos de 2021. Bitcoin, en cambio, subió cerca del 30% en el mismo periodo, una divergencia que pone el foco en cómo la oferta, la demanda y el valor de las redes se traducen —o no— en rendimientos para quienes poseen los tokens.
Solana y Cardano llegaron entonces a capitalizaciones de mercado de unos 70.000 millones de dólares cada una, impulsadas por el interés en sus redes, equipos de desarrollo y hojas de ruta. Su evolución durante los cinco años siguientes muestra que el avance tecnológico y el crecimiento de usuarios no garantizan que el token conserve su valor. Jim Ferraioli, director de investigación y estrategia de monedas digitales del Schwab Center for Financial Research, señaló que el valor económico generado por el crecimiento de una red no necesariamente llega a sus titulares de tokens.
Zcash y TRON destacan mientras la oferta condiciona los precios
El grupo no registró caídas en bloque: siete de los 100 tokens cotizaban por encima de sus niveles de noviembre de 2021. Zcash, una criptomoneda centrada en la privacidad, subió alrededor del 646% tras un repunte a finales de 2025. TRON avanzó un 212%, mientras que XRP y BNB ganaron un 16% y un 22%, respectivamente.
BNB también muestra cómo los cambios en la oferta pueden influir en el precio. Su capitalización de mercado se situaba cerca de un 4% por debajo del nivel de 2021, pero el precio era más alto después de que las quemas de tokens redujeran la oferta en circulación un 21%.
Entre los 81 tokens que cayeron al menos un 70%, la oferta mediana en circulación aumentó alrededor de un 50%, mientras que la capitalización mediana se redujo cerca de un 95%. Incluso si no se hubieran incorporado tokens adicionales al mercado, 77 de ellos todavía habrían perdido al menos un 70%. Alice Liu, responsable de investigación de CoinMarketCap, afirmó que la fuerte caída de la valoración que el mercado asignaba al conjunto de estos proyectos es clave para entender las pérdidas: los desbloqueos de tokens, por sí solos, no las explican.
El mercado de altcoins se recupera con nuevos protagonistas
El regreso de capital a las altcoins no ha devuelto el liderazgo a los mismos proyectos que encabezaban el mercado cinco años atrás. La capitalización total de las criptomonedas excluido Bitcoin alcanzó brevemente un récord en octubre de 2025. Sin embargo, 39 de las 100 altcoins con mayor capitalización actuales no figuraban en CoinMarketCap en noviembre de 2021. Liu describió este cambio como una renovación de los participantes y los activos del mercado, no como la desaparición de las altcoins.
El aumento de la oferta también puede abrir una brecha considerable entre la capitalización de mercado y el precio de un token. La capitalización de Solana estaba solo un 10% por debajo de su nivel de noviembre de 2021, pero SOL había caído un 54% mientras su oferta casi se duplicaba. En el caso de NEAR, la capitalización creció alrededor de un 20%, aunque su precio bajó un 51% después de que la oferta en circulación más que se duplicara. Por eso, ni la capitalización ni el máximo histórico de un token bastan por sí solos para medir su evolución en el mercado.
Más actividad en la red no garantiza valor para los titulares
Un aumento del volumen de transacciones y de las comisiones en una cadena de bloques no implica necesariamente que ese valor llegue a quienes poseen su token. Las comisiones pueden ir a parar a validadores, desarrolladores de aplicaciones o tesorerías de proyectos. Además, si las recompensas por staking se pagan con tokens de nueva emisión, los titulares pueden tener más unidades y, al mismo tiempo, representar una proporción menor de la oferta total. Eric Lu, economista jefe de la Avalanche Foundation, señaló que una mayor actividad en la red no se traduce automáticamente en valor para el protocolo.
Para que el crecimiento de una red beneficie al token, debe existir un vínculo claro entre ambos. Entre las posibles vías están la quema o distribución de comisiones entre los titulares, una oferta limitada o decreciente, o la necesidad de comprar y mantener el token para utilizar la red. Ferraioli también recomendó analizar la utilidad y la posición de mercado del activo, si la demanda relacionada crece o se contrae y la solidez de los efectos de red y del crecimiento sostenido.
Tras casi cinco años de cambios en el mercado, que un token haya perdido un 95% desde su máximo no demuestra por sí solo que esté barato. Es necesario distinguir entre el desarrollo de un proyecto y la capacidad del token para capturar valor, seguir la evolución de la oferta y evaluar cuánto crecimiento esperado ya está incorporado en el precio. Para los antiguos líderes del mercado, las preguntas centrales siguen siendo si la actividad de sus redes puede generar demanda sostenida de sus tokens y cómo la nueva oferta afecta la participación de los titulares actuales.