Una norma del Departamento de Trabajo de Estados Unidos que facilitaría a las empresas ofrecer criptomonedas, capital riesgo e inmuebles en los planes 401(k) ha llegado a la revisión final de la Casa Blanca. La propuesta daría protección jurídica a los empleadores que evalúen estas inversiones con arreglo a criterios concretos, pero no les exigiría incluirlas en sus planes.
La medida afecta a un gran volumen de ahorro para la jubilación. Los planes de ahorro patrocinados por empresas acumulaban unos 15 billones de dólares en activos al cierre de junio, según el Investment Company Institute. Los gestores de activos buscan acceder a este mercado, aunque la inclusión de opciones cripto dependería, en última instancia, de cada empleador y administrador del plan.
Seis criterios para evaluar las inversiones
La norma definitiva se remitió a la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA), encargada de revisar medidas regulatorias relevantes. Su contenido desarrolla una orden ejecutiva firmada por Donald Trump y establece un «puerto seguro» para los empleadores que sigan determinados requisitos al valorar estas inversiones.
Las empresas tendrían que analizar seis factores: rentabilidad, comisiones, liquidez, valoración, índices de referencia y complejidad del producto. Si cumplen esos requisitos, se presumiría que actuaron con prudencia en eventuales litigios relacionados. La propuesta sostenía que el riesgo de demandas había limitado las opciones de inversión que los empleadores estaban dispuestos a ofrecer; el puerto seguro busca responder a esa preocupación.
La norma no daría acceso automático a las criptomonedas a los participantes de los planes ni permitiría a las empresas incorporar productos sin evaluarlos. La decisión seguiría en manos de los empleadores. Se trata de un marco de protección jurídica, no de una obligación de destinar el ahorro para la jubilación a estos activos.
La publicación y las decisiones de las empresas, pendientes
La OIRA puede tardar hasta 90 días en completar la revisión. El examen de un borrador anterior fue más breve: los registros federales indican que la oficina lo recibió el 13 de enero y concluyó la revisión el 24 de marzo. La norma definitiva está ahora en la misma oficina para su última revisión, pero todavía no se ha anunciado una fecha de publicación.
En junio, tres legisladores demócratas pidieron a la Administración que retirara la norma, en medio del debate sobre la apertura de los planes de jubilación a más activos alternativos. Para los ahorradores, que termine la revisión no significaría poder invertir de inmediato en criptomonedas a través de un 401(k). Primero debe publicarse la norma y, después, cada empleador decidirá si ofrece estas opciones tras evaluar los seis factores.