Las acciones de Intel (NASDAQ: INTC) cayeron más del 7% el jueves por la tarde. El plan para suministrar procesadores Xeon a Oracle Cloud Infrastructure no bastó para disipar las dudas de los inversores, centradas en la debilidad del negocio de PC y en unas previsiones algo inferiores a las expectativas de Wall Street. En el último año, los títulos acumulan una subida del 51,82%.
Intel y Oracle prevén colaborar en cargas de IA
Intel y Oracle planean colaborar en el suministro de CPU Xeon para cargas de trabajo de inteligencia artificial agéntica en Oracle Cloud Infrastructure (OCI). La noticia se conoció poco antes de que Intel publicara sus resultados trimestrales, pero no logró sostener la cotización.
El crecimiento continuado de los ingresos de OCI podría impulsar la demanda de chips para servidores. Si el acuerdo llega a materializarse, Intel podría obtener pedidos adicionales de clientes de computación en la nube y centros de datos. Sin embargo, las empresas no han detallado los volúmenes de suministro, el calendario ni la aportación prevista a los ingresos, por lo que su impacto financiero sigue sin estar claro.
La debilidad del PC y las previsiones presionan la cotización
El negocio de PC de Intel afronta dificultades por la caída de las ventas de ordenadores. Además, las previsiones de la compañía quedaron ligeramente por debajo de lo que esperaba Wall Street. Aunque las perspectivas ofrecieron cierto respaldo, la reacción bursátil refleja que persisten las dudas sobre el crecimiento a corto plazo.
Los centros de datos y los servidores son áreas clave para la expansión de Intel, pero la oportunidad potencial ligada a Oracle todavía no ha compensado la preocupación por el negocio de PC.
Nova Lake: dudas sobre frecuencia y temperatura
Informaciones sobre los procesadores Core Ultra 4000 Nova Lake de Intel apuntan a que su frecuencia máxima podría limitarse a 5,1 GHz cuando la temperatura del chip supere los 90 °C. No se trataría, según esas informaciones, de una reducción convencional de frecuencia que solo se activa al alcanzar un límite térmico: los 90 °C tampoco serían la temperatura máxima de funcionamiento de la serie.
También suscita interés la posibilidad de que los usuarios no puedan modificar el umbral de temperatura que activa la limitación. El rendimiento de la refrigeración podría influir, por tanto, en que el procesador funcione por encima de 5,1 GHz. Intel aún no ha divulgado todos los detalles técnicos, de modo que no están claros ni los ajustes ni sus efectos prácticos.
El consenso de los analistas se mantiene en «mantener»
En los últimos tres meses, los analistas que siguen a Intel han emitido siete recomendaciones de compra, 25 de mantener y una de venta. El consenso general es «mantener». El precio objetivo medio se sitúa en 91,62 dólares por acción, lo que supone el potencial alcista del 70,27% citado en la fuente. Esa cifra refleja las estimaciones de los analistas, no un resultado garantizado para la cotización.
La caída del jueves muestra que el plan con Oracle, la presión sobre el mercado de PC y las dudas sobre las especificaciones de los nuevos productos siguen condicionando la percepción de los inversores sobre Intel.