El VIX, el índice de Cboe que mide la volatilidad esperada del S&P 500, se disparó el 5 de noviembre durante una nueva oleada de ventas en la bolsa estadounidense. Llegó a superar los 28 puntos, su nivel más alto desde el 31 de marzo. Aunque el S&P 500 retrocedía cerca de un 3%, algunos operadores consideraron que el indicador no había subido lo suficiente para reflejar la magnitud de la caída. El movimiento apuntó a una mayor demanda de protección a corto plazo y a que el giro del mercado tomó por sorpresa a muchos inversores.
El VIX registra su mayor oscilación intradía desde abril
Unos 90 minutos después de la apertura del 5 de noviembre, el VIX superó los 28 puntos. Su recorrido entre el mínimo y el máximo de la sesión excedió los 11 puntos, la mayor oscilación desde el 9 de abril. El S&P 500 cayó alrededor de un 3%, cerca de su mayor descenso diario desde abril de 2025.
Como referencia aproximada, los operadores suelen asociar cada 16 puntos del VIX con un movimiento del 1% en el S&P 500. Aplicando esa regla orientativa, algunos participantes del mercado sostuvieron que la caída cercana al 3% podría haber llevado al VIX aún más arriba. La relación no es exacta: ambos indicadores no se mueven en paralelo todos los días.
A las 14:37, el VIX se situaba en 25,91 puntos, con un avance de 9,30 puntos, equivalente al 55,99%. Los datos intradía habían mostrado antes un máximo superior a 28. La diferencia entre ese nivel y la lectura posterior refleja la rapidez con la que cambió la volatilidad durante la jornada.
Operadores discrepan sobre los motivos de la caída
El operador Noel Smith dijo que los datos que seguía apuntaban a reducir el riesgo, aunque su intuición era que la caída también podía ofrecer una oportunidad para comprar tras el retroceso. Según Smith, los precios del petróleo y los tipos de interés, entre otros factores macroeconómicos, apenas habían cambiado, por lo que veía menos probable que las noticias macro fueran el principal detonante. A su juicio, el comportamiento del mercado parecía más bien reflejar una desinversión concentrada de posiciones. Añadió que lo que había oído sobre la actividad de los fondos de cobertura encajaba con esa interpretación.
Entre los participantes no había una explicación única para el descenso. La incertidumbre en torno a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos pudo influir, al igual que la debilidad persistente de las acciones de semiconductores desde sus máximos de junio. En cualquier caso, la actividad en el mercado de opciones sugirió que muchos operadores no habían anticipado por completo las fuertes oscilaciones del jueves.
Las acciones de semiconductores y el VIX siguieron caminos distintos
El miércoles, el VIX llegó a caer más de 4 puntos mientras las acciones de semiconductores retrocedían, lo que complicó la lectura habitual del indicador. El ETF VanEck Semiconductor (SMH) perdió un 3% ese día. Datos recopilados por la cuenta de redes sociales «OddStats» indicaron que fue la primera sesión registrada en la que el ETF bajó mientras el VIX descendía más de 4 puntos.
El jueves aumentó con fuerza la negociación de opciones sobre el VIX. Para el mediodía, el volumen de opciones de compra rozaba los 800.000 contratos, 3,5 veces el promedio de las 30 sesiones anteriores. El repunte señaló una mayor demanda de cobertura ante una subida del VIX, aunque el volumen de opciones, por sí solo, no permite determinar qué esperan los inversores sobre la volatilidad futura.