Harvey, la startup de inteligencia artificial aplicada al sector jurídico, ha mantenido conversaciones preliminares con el bufete Latham & Watkins sobre una posible salida a bolsa. La compañía, valorada en 15.500 millones de dólares, no prevé cotizar a corto plazo y esperará a ver cómo reciben los inversores las próximas OPV tecnológicas antes de decidir si da el paso. Una buena acogida de una eventual salida a bolsa de Anthropic podría facilitar el acceso al mercado para empresas tecnológicas más jóvenes, entre ellas Harvey.
Las conversaciones sobre la OPV siguen en una fase inicial
Personas familiarizadas con las conversaciones señalaron que los contactos con Latham & Watkins están en una etapa preliminar y que no hay una salida a bolsa inminente. Harvey declinó hacer comentarios y Latham & Watkins no respondió a las consultas. La decisión dependerá, en parte, de la evolución del mercado de OPV tecnológicas.
El calendario de salidas a bolsa del sector ha cambiado durante el último año. SpaceX completó una OPV récord; Anthropic podría debutar en bolsa en torno a la semana anterior a Acción de Gracias, y OpenAI podría buscar una cotización a comienzos de 2027. La respuesta del mercado a Anthropic serviría como referencia para medir el apetito inversor por compañías tecnológicas, aunque Harvey aún no ha decidido si cotizará.
Harvey supera los 400 millones de dólares de ARR
Harvey informó en septiembre de que sus ingresos recurrentes anuales (ARR) habían superado los 400 millones de dólares. El ARR estima los ingresos recurrentes de un año a partir del tamaño actual del negocio; no equivale a los ingresos efectivamente obtenidos durante un ejercicio fiscal. La cifra queda por debajo de la tasa anualizada de ingresos de 65.000 millones de dólares que se atribuye a Anthropic, pero se sitúa en un nivel comparable al de algunas tecnológicas antes de salir a bolsa.
Affirm, compañía de pagos, generó más de 509 millones de dólares de ingresos en el ejercicio anterior a su debut bursátil de 2020. Snowflake, especializada en servicios de nube de datos, registró 242 millones de dólares de ingresos durante el primer semestre del año en que salió a bolsa, también en 2020. Las comparaciones muestran que Harvey ha alcanzado una escala previa a la cotización similar a la de algunas empresas tecnológicas que lograron debutar en el mercado, aunque sus modelos de negocio y composición de ingresos son distintos.
Este otoño, Harvey captó 550 millones de dólares en una ronda liderada por Diffusion y Lightspeed Venture Partners. También participaron Goldman Sachs Alternatives, J.P. Morgan Growth Equity Partners, Coatue y fondos asesorados por T. Rowe Price. La operación aportó capital y sumó inversores institucionales habituales en rondas previas a una posible OPV.
Nuevos directivos con experiencia en empresas cotizadas
Harvey incorporó a varios altos cargos este año. Steve Zad se convirtió en su primer director de ingresos, tras trabajar en desarrollo de negocio en la empresa de ciberseguridad Rubrik y acompañarla hasta su salida a bolsa en 2024. Keith Enright, antiguo ejecutivo de Google, asumió el cargo de director de estrategia. Rachel Hepworth, que trabajó en Slack y Notion, se incorporó como directora de marketing, mientras que Anique Drumright dejó Rippling para convertirse en directora de producto.
La empresa también promovió a ejecutivos internos. John LaBarre, primer fichaje jurídico de Harvey y ex subdirector jurídico de Snowflake, fue nombrado director jurídico. Katie Burke, que contribuyó al crecimiento de HubSpot desde su etapa privada hasta su cotización, asumió como directora de operaciones. Alan Ghelberg ocupa el puesto de director financiero desde 2024.
Bufetes y grandes empresas forman su base de clientes
Harvey fue fundada por su consejero delegado y cofundador, Winston Weinberg, y Gabe Pereyra, antiguo investigador de Google DeepMind. Meses antes del lanzamiento de ChatGPT, ambos empezaron a explorar cómo los grandes modelos de lenguaje podían servir para crear software jurídico capaz de leer y redactar documentos. Algunos inversores consideraban que el sector legal tenía un alcance limitado y adoptaba la tecnología con lentitud. La IA ha ampliado las tareas que el software puede realizar con textos jurídicos y, con ello, los posibles usos de estos productos.
Harvey cuenta con más de 3.500 clientes, entre ellos 80 de los 100 principales bufetes de Estados Unidos y el 20% de las empresas del Fortune 500. Entre sus clientes corporativos recientes figuran CVS Health y Lockheed Martin. Su competidora Legora captó el mes pasado 550 millones de dólares con una valoración de 8.800 millones, una señal del interés inversor que persiste en la IA jurídica y de la competencia por financiación en el sector.
Harvey mantiene además una relación comercial con el posible asesor de su OPV. Latham & Watkins acordó el año pasado desplegar el software de Harvey en todo el bufete, y ambas compañías están desarrollando herramientas a medida para la práctica de constitución de fondos. Desde 2016, Latham & Watkins ha asesorado en 186 operaciones de oferta que suman más de 101.000 millones de dólares en financiación. Las conversaciones sobre una posible salida a bolsa de Harvey siguen en una fase inicial; el crecimiento de sus ingresos, su cartera de grandes clientes y las condiciones del mercado tecnológico serán determinantes para decidir si avanza.