Goldman Sachs y Apollo Global Management han empezado a sondear a inversores de Wall Street para colocar partes de una financiación de unos 40.000 millones de dólares vinculada a la compra de GPU por parte de SpaceX. La operación se dividiría en varios tramos y estaría diseñada para mantener la deuda asociada fuera del balance de la compañía. Aún no se han divulgado las condiciones ni los mecanismos de reembolso.
Goldman Sachs y Apollo ofrecen distintos tramos
Las dos firmas ya han contactado con posibles compradores para presentarles diferentes partes de la financiación. No se conoce cuánto se ofrecerá en cada tramo, qué inversores participan en las conversaciones ni cuál será la estructura definitiva. Las negociaciones siguen abiertas, por lo que el sondeo no implica que la operación ya se haya distribuido por completo.
SpaceX ha calificado el acuerdo como la mayor financiación de GPU de su tipo. A diferencia de un préstamo corporativo convencional, en el que la empresa asume directamente la deuda, esta estructura pretende que el pasivo relacionado no figure en su balance. Para los inversores, la evaluación dependerá tanto de las GPU y del diseño de la financiación como de las garantías de reembolso y su vínculo con las operaciones de SpaceX. Esos detalles no se han hecho públicos.
La infraestructura de IA exige grandes inversiones
La escala prevista pone de relieve el capital necesario para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial. Las GPU son esenciales para entrenar y ejecutar modelos de IA, y la financiación puede facilitar su despliegue. Mantener deuda fuera del balance también puede influir en cómo los inversores valoran los pasivos declarados y las necesidades de financiación de una empresa. Por ahora, se desconocen las condiciones concretas y cómo se distribuirán los riesgos.
Goldman Sachs y Apollo buscan compradores en un momento de incertidumbre sobre las perspectivas de inversión en IA. El mercado sigue de cerca la continuidad del gasto en centros de datos y capacidad de computación, el tiempo necesario para obtener rentabilidad y la evolución de la competencia en el sector. La valoración de los activos subyacentes y del riesgo de reembolso por parte de los potenciales inversores será un factor para que la financiación salga adelante.
Hasta ahora, la información disponible se limita a un importe aproximado de 40.000 millones de dólares, una estructura con varios tramos y la intención de vender partes a inversores. No se han anunciado las condiciones, el avance de la colocación ni quiénes serán los participantes finales. La descripción de SpaceX como la mayor operación de financiación de GPU de su tipo tampoco se ha acompañado de datos adicionales que permitan a inversores externos evaluar el acuerdo de forma independiente.