Microsoft gastó el último trimestre 5.000 millones de dólares menos de lo previsto en infraestructura de inteligencia artificial. Su directora financiera, Amy Hood, atribuyó parte de la diferencia a retrasos en proveedores externos de servicios en la nube. El análisis de imágenes satelitales apunta a posibles demoras en dos centros de datos vinculados a IREN y Nebius, en un momento en que la disponibilidad eléctrica, la escasez de equipos y los permisos limitan la ampliación de capacidad para IA. Los plazos de entrega de grandes contratos con proveedores emergentes de nube también están bajo escrutinio de los inversores.
El centro de IREN en Texas aún no tiene generadores ni equipos de refrigeración
IREN está construyendo cuatro centros de datos en Texas en el marco de un acuerdo de 9.700 millones de dólares con Microsoft. Aterio señaló que las imágenes satelitales del 21 de octubre mostraban que el edificio Horizon 4 todavía carecía de generadores de respaldo y equipos de refrigeración, lo que podría poner en riesgo su entrega prevista para finales de año.
IREN ya había indicado que la falta de equipos retrasó su primer edificio, Horizon 1, que Microsoft aceptó en agosto. Más demoras en Horizon 4 podrían afectar al ritmo al que Microsoft incorpora capacidad de computación. La compañía no ha relacionado públicamente el gasto inferior al previsto con estos proyectos concretos.
El proyecto de Nebius en Nueva Jersey podría aplazarse hasta 2027
DataOne, operador de centros de datos, desarrolla otro proyecto en Nueva Jersey vinculado a un acuerdo de 17.400 millones de dólares entre Nebius y Microsoft. Aterio calcula que la capacidad prevista, de unos 140 megavatios, podría no entrar en servicio hasta 2027.
Daud Shiraz, analista de datos de Aterio, explicó que el proyecto tuvo inicialmente dificultades para obtener permisos para los generadores. Tras cambiar a pilas de combustible, afrontó nuevos retrasos en las autorizaciones. En septiembre, los reguladores impusieron a DataOne una multa de un millón de dólares por operar generadores sin los permisos exigidos. La información disponible no permite determinar si el retraso afectará a todo el proyecto o solo a parte de su capacidad.
Las restricciones eléctricas afectan a otros proveedores de nube emergentes
Las acciones de los proveedores de nube emergentes, conocidos como neoclouds, cayeron después de que Microsoft comunicara una reducción de 5.000 millones de dólares en su previsión anual de inversión de capital. Los inversores revisan si estas empresas podrán cumplir a tiempo los grandes contratos de infraestructura de IA. En octubre, Microsoft también canceló un acuerdo con otro proveedor neocloud, Nscale, por retrasos relacionados con el suministro eléctrico.
La firma de investigación Currence estima que entre el 30% y el 50% de la capacidad de centros de datos prevista para entrar en servicio este año podría aplazarse hasta 2027 o más adelante, debido a la escasez de electricidad y otros problemas de construcción. Un portavoz de Microsoft afirmó que la estrategia de infraestructura de la empresa prioriza la flexibilidad y combina centros de datos propios, instalaciones alquiladas y proveedores externos.
IREN y DataOne declinaron hacer comentarios, mientras que Nebius no respondió a una solicitud. Por ahora, no está claro hasta qué punto se retrasarán los proyectos ni cuáles serán sus nuevas fechas de entrega.