- Morgan Stanley (MS:US) ha pospuesto oficialmente su calendario de previsiones para el recorte de tasas de la Reserva Federal (Fed), moviendo la primera baja de 2026 a principios de 2027, debido a la persistencia de la inflación y una demanda del mercado laboral superior a lo esperado.
- Este ajuste de política se da en el contexto de la decisión del miércoles de la Reserva Federal de mantener sin cambios la tasa de interés de referencia, mostrando la mayor división en votos internos desde 1992, sugiriendo que el consenso dentro del Comité de Mercado Abierto (FOMC) sobre el camino de ajuste se está desmoronando.
- El mercado ha experimentado una fuerte reevaluación, con los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. ascendiendo a máximos mensuales, el índice del dólar fortaleciéndose, mientras que los operadores comienzan a considerar el riesgo de un alza de tasas antes de abril de 2027.
Fisuras estructurales en el consenso de política monetaria
En la última reunión de política, la Reserva Federal decidió no hacer cambios, pero la marcada división en los votos acaparó significativamente la atención del mercado. Esta ha sido la decisión más transparente desde 1992, reflejando la contradicción esencial entre los responsables de políticas sobre si mantener las tasas restrictivas ante una inflación alta y una robustez en el crecimiento económico. Estas discrepancias no solo complican las directrices prospectivas, sino que también desajustan la percepción del mercado sobre la tasa neutral a largo plazo.
Diversas resistencias a la baja en el núcleo de la inflación
Morgan Stanley (MS:US) destaca en su último informe que el camino de retorno de la inflación al objetivo del 2% es más accidentado de lo previamente anticipado. A pesar de haber aplicado políticas de ajuste intensivas, la rigidez de la inflación en servicios y la desaceleración del crecimiento salarial no han alcanzado las metas esperadas. Esto implica que la Reserva Federal carece de la confianza necesaria para iniciar un ciclo de relajación a corto plazo. Los responsables de políticas tienden a mantener tasas elevadas durante más tiempo para asegurar que las expectativas de inflación no experimenten un rebote.
Presión oculta de conflictos externos sobre la cadena de suministro
La inestabilidad persistente en el Medio Oriente se considera un factor clave que incrementa el riesgo de inflación. La potencial volatilidad de los precios energéticos y la incertidumbre geopolítica están sometiendo nuevamente a presión la cadena de suministro global. Funcionarios de la Fed han mencionado en reuniones a puerta cerrada que los choques externos podrían neutralizar el enfriamiento logrado por el ajuste monetario interno. Este entorno obliga a los analistas macroeconómicos a revisar modelos, incorporando las primas geopolíticas de manera más profunda en el marco de predicción de inflación.
Incremento significativo en el umbral de recortes de tasas
Según las últimas previsiones, la Reserva Federal espera comenzar el proceso de recorte de tasas en enero y marzo de 2027. Esta previsión se basa en la suposición de que el crecimiento económico se desacelerará a niveles de tendencia. Sin embargo, si el mercado laboral sigue ajustado y el gasto del consumidor no decae, el punto temporal para los recortes de tasas podría retrasarse aún más. Morgan Stanley enfatiza que la orientación actual de políticas se ha vuelto basada en evidencia más que en tiempo, lo que significa que la volatilidad del mercado antes y después de la publicación de datos permanecerá alta.