La inteligencia artificial podría cambiar el recorrido de los litigios al ayudar a los abogados a evaluar antes las pruebas y la solidez de cada caso. Alex Spiro, socio de la oficina de Nueva York de Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan, sostiene que algunas disputas podrían resolverse antes mediante un acuerdo, mientras que otras avanzarían más directamente hacia el juicio, reduciendo el tiempo y los costes de las fases intermedias.
En una entrevista el jueves en el programa tecnológico TBPN, Spiro explicó que la IA puede acelerar la síntesis de información y ayudar a decidir antes si merece la pena llevar un caso ante los tribunales. El cambio también podría influir en los costes y las decisiones de las empresas involucradas en litigios.
Evaluar antes los casos podría acortar los procesos
Spiro afirmó que la IA podría «eliminar una capa de muchas cosas», incluidas algunas tareas de su trabajo diario. Si la información de un caso se recopila y analiza con mayor rapidez, los abogados podrían decidir antes si buscan un acuerdo o si continúan hasta el juicio.
En ese escenario, las disputas pasarían menos tiempo atrapadas entre ambos desenlaces: algunas se cerrarían antes y otras seguirían adelante, en lugar de prolongarse durante negociaciones costosas y trámites procesales. Para las empresas, eso podría limitar los honorarios legales que se acumulan cuando un caso se alarga. Para los bufetes, supondría cambios en la selección de asuntos y la asignación de recursos.
Más rapidez no implica necesariamente menos juicios
Spiro señaló que un análisis más rápido no significa necesariamente que haya menos demandas o juicios. Los abogados podrían comparar más casos y concluir que la mayoría debería resolverse mediante un acuerdo, mientras que un grupo menor tendría que llegar a los tribunales.
Como ejemplo, planteó que un equipo que revise 10 casos podría recomendar un acuerdo en nueve y llevar uno adelante. También indicó que algunas empresas pueden ceder actualmente por preocupación ante los riesgos de un juicio. Una evaluación más clara de la solidez del caso podría modificar la manera en que sopesan esa decisión. Spiro no cuantificó el posible efecto de la IA sobre el número o el coste de los litigios.
Spiro no prevé cambiar su estrategia ante el jurado
Aunque la IA podría hacer más eficiente la recopilación y el procesamiento de información, Spiro dijo que no cambiará su estrategia ante un jurado. La forma básica de defender un caso y presentarlo a los jurados, que lleva utilizando durante los últimos 20 años, sigue siendo válida; según él, la IA no cambia a los jurados.
Los cambios más inmediatos podrían darse en la preparación de los juicios. Podrían hacer falta menos personas para aportar información, o esta podría llegar al equipo jurídico por una vía más directa, mientras la tecnología ayuda a procesar documentos y preparar argumentos con mayor rapidez.
Spiro ha representado, entre otros, a Elon Musk, el actor Alec Baldwin, el rapero Jay-Z, Robert Kraft, propietario de los New England Patriots, y Eric Adams, exalcalde de Nueva York. Al preguntarle si el uso de IA podría llevar a sus clientes a sobrevalorar su criterio jurídico, bromeó con que casi todos creen saber más de derecho que sus abogados y lo calificó como su «especialidad».