- El precio de los futuros del crudo internacional ha experimentado una rápida caída inesperada en la última semana, aliviando directamente la presión de ajuste continuo que enfrenta el Banco Central Europeo en su reunión de política del próximo mes.
- El mercado financiero actualmente ha reducido significativamente la probabilidad de un aumento de tasas en la reunión de política del BCE en julio a un tercio, y aún no ha absorbido completamente las expectativas de ajuste para octubre.
- Los datos de inflación nominal de junio de la zona euro, que se publicarán próximamente, se convierten en una ventana clave. Si el aumento interanual cae como se espera al 3.2%, es probable que las autoridades monetarias pospongan la decisión clave de política hasta septiembre.
Reducción de la prima de la cadena de suministro y reevaluación de expectativas de precios
Los materiales de divulgación relacionados indican que los principales países productores de petróleo han superado las expectativas conservadoras del mercado en su nivel de producción total para mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado energético global, especialmente con la liberación de flexibilidad en el suministro por parte de Arabia Saudita, lo que ha mitigado efectivamente la prima de riesgo causada por fricciones geopolíticas internacionales. Al mismo tiempo, la escasez estructural de productos refinados específicos como el queroseno de aviación, que preocupaba mucho al mercado, no se ha materializado de manera significativa. Esta mejora en el desajuste entre oferta y demanda ha llevado a que la tendencia reciente de los precios de los futuros del crudo sea incluso inferior al escenario base moderado establecido por el Banco Central Europeo en sus previsiones internas, creando así un entorno macroeconómico externo favorable para la estabilidad de precios en el continente europeo.
Desaceleración marginal de la urgencia de la política monetaria restrictiva
Dado el debilitamiento de los precios de la energía, una variable marginal clave, la urgencia de implementar una política restrictiva agresiva en la reunión de política del 23 de julio del BCE ha mostrado signos evidentes de desaceleración. Aunque las autoridades monetarias tomaron recientemente medidas de aumento de tasas en su reunión de política para evitar que el aumento de los precios de la energía erosionara irreversiblemente las expectativas de inflación a largo plazo, el desarrollo más reciente de los acontecimientos ha otorgado más tiempo de observación política a los responsables de la toma de decisiones. Varias fuentes informadas señalan que si la tasa de inflación nominal de junio de la zona euro, que se publicará esta semana, cae al nivel esperado del 3.2%, posponer la decisión clave de tasas de interés hasta septiembre se convertirá en una opción política más consensuada dentro del consejo de administración.
Ruta para alcanzar el objetivo de inflación a largo plazo y evaluación de efectos de segunda ronda
Desde el escenario básico de estimación a medio plazo del BCE, se espera que la tasa de inflación general de la zona euro no vuelva de manera estable al objetivo a largo plazo del 2% hasta la segunda mitad de 2027. Sin embargo, en el escenario moderado actual de relajación inesperada de los precios de la energía, existe la posibilidad de que la tasa de inflación incluso caiga por debajo del 2% a mediados de 2027. Los estrategas macroeconómicos generalmente creen que el efecto de segunda ronda de la transmisión del aumento de los precios de la energía al sistema económico general y la espiral de precios y salarios es casi insignificante en la etapa actual. No obstante, para enfrentar posibles riesgos de aumento inesperado en los datos nominales, los responsables de la toma de decisiones aún mantienen la opción defensiva de ajustar rápidamente las tasas de política en la reunión de julio o en la de otoño.