- La Oficina de Análisis Económico de EE.UU. planea ajustar el método de cálculo del índice de inflación, lo que ejerce presión para una revisión a la baja del índice de precios de gastos de consumo personal básico de mayo.
- Goldman Sachs predice que el aumento interanual del gasto de consumo personal básico de mayo podría caer del 3.4% previamente estimado al 3.2%, mientras que JPMorgan espera una revisión al 3.3%.
- Esta revisión metodológica se remontará a 2021, y los resultados de los ajustes se incluirán oficialmente en el informe de revisión del PIB que se divulgará el 30 de septiembre.
Documentos recientes de la Oficina de Análisis Económico de EE.UU. muestran que se realizarán ajustes estructurales en el cálculo de precios de ciertos componentes de servicios y tecnología en el índice de precios de gastos de consumo personal básico. Esta medida indica que la herramienta de medición de inflación más observada por la Reserva Federal enfrentará una reconstrucción sistemática de datos históricos. Debido a sesgos técnicos en los modelos estadísticos subyacentes al capturar cambios de precios en sectores de servicios específicos, la administración ha decidido optimizar los algoritmos para mejorar la precisión de los datos. Analistas del mercado señalan que, dado que el momento de los ajustes coincide con un período crítico de fijación de precios marginales en la política monetaria de la Reserva Federal, cualquier cambio en la metodología estadística provocará una reacción inmediata en el mercado de renta fija.
Revisión de ponderaciones estadísticas provoca reevaluación de indicadores clave
El núcleo de esta revisión metodológica se centra en los métodos de cálculo de precios para la gestión de carteras, servicios de consultoría de inversiones, servicios legales y software y accesorios informáticos. Como indicador derivado en profundidad del informe mensual de ingresos y gastos personales, la volatilidad del índice de precios de gastos de consumo personal básico está significativamente influenciada por la interferencia sistemática de los precios de estos servicios de alta frecuencia. Estrategas macroeconómicos de Wall Street señalan que, dado que los precios de estos servicios productivos han mostrado una caída marginal en los últimos trimestres debido a la desaceleración del crecimiento salarial, los ajustes en los métodos de cálculo podrían acelerar esta tendencia en los datos finales oficiales, reduciendo nominalmente el núcleo de la inflación general.
Divergencias en predicciones de bancos de inversión y efecto de redondeo de datos
En cuanto al impacto marginal de este cambio metodológico, los principales bancos de inversión de Wall Street han presentado predicciones con ligeras desviaciones en sus modelos cuantitativos. Economistas de Goldman Sachs, en su último informe de investigación, señalan que, basándose en una nueva simulación de las ponderaciones del precio de la cesta de servicios, se espera que el aumento interanual del índice de precios de gastos de consumo personal básico de mayo se reduzca visiblemente del 3.4% anunciado la semana pasada al 3.2%, mostrando un efecto de alivio sustancial debido a la corrección técnica. En contraste, el equipo cuantitativo de JPMorgan, tras una revisión precisa de redondeo de datos, tiende a creer que los datos oficiales revisados finalmente se mantendrán ligeramente en el nivel del 3.3%, lo que indica que diferentes instituciones aún mantienen divergencias prudentes al evaluar la rigidez de precios de componentes específicos de software y accesorios.
Perspectivas de política monetaria y revisión histórica de datos
Un arreglo con un impacto macroeconómico más profundo es que la Oficina de Análisis Económico de EE.UU. ha declarado claramente que esta revisión se remontará profundamente a los datos históricos de 2021. Esta revisión histórica de largo plazo significa que la curva de inflación en la que el mercado ha confiado durante los últimos cinco años sufrirá un desplazamiento general. El economista de JPMorgan, Abiel Reinhart, señala que, dado que los elementos relacionados en el índice de gastos de consumo personal dependen en gran medida del índice de precios al consumidor, y su distribución de ponderaciones en el gasto de consumo personal a menudo alcanza más de treinta veces la del índice de precios al consumidor, esta desalineación de ponderaciones internas ha suscitado una amplia atención académica en el pasado. Con la divulgación oficial de los datos revisados del PIB el 30 de septiembre, la Reserva Federal tendrá que adoptar este nuevo sistema de coordenadas técnicas al evaluar el progreso hacia su objetivo de inflación del 2% a largo plazo.