Las acciones de Rivian llegaron a subir un 5% el viernes después de que el fabricante de vehículos eléctricos publicara unos resultados del tercer trimestre mejores de lo esperado y elevara su objetivo de entregas para 2026. La compañía también redujo su previsión de pérdidas para el conjunto del año, aunque sigue sin ser rentable y las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos continúan por debajo de sus máximos anteriores.
Más ingresos y una pérdida ajustada menor de lo previsto
Rivian registró una pérdida ajustada de 0,48 dólares por acción en el tercer trimestre, frente a los 0,62 dólares que esperaban los analistas. Los ingresos alcanzaron los 2.160 millones de dólares, más de un 8% por encima de las previsiones del mercado. Pese a superar las expectativas, la empresa continúa en números rojos.
La compañía prevé ahora entregar al menos 67.000 vehículos en 2026, frente al objetivo anterior de un mínimo de 65.000. También recortó en unos 100 millones de dólares su estimación de pérdidas para este año, hasta situarla entre 1.750 y 1.850 millones de dólares.
Más producción prevista del R2, pero las acciones moderan el avance
Rivian elevó además sus planes de producción del R2, su SUV de precio más bajo. La fabricación y las entregas de este modelo son importantes para ampliar las ventas y alcanzar el nuevo objetivo anual. La información disponible no precisó el volumen de producción ni modificó el calendario previsto para su lanzamiento.
Tras conocerse los resultados, las acciones tocaron un máximo intradía de 12,27 dólares, pero cedieron buena parte de la subida inicial. Por la tarde avanzaban algo menos de un 3%. Aun con el repunte del viernes, el valor acumulaba una caída cercana al 39% en el año y todavía no había recuperado las pérdidas previas. La sesión reflejó el respaldo del mercado a los resultados y a las nuevas previsiones, junto con la atención a la capacidad de Rivian para sostener la mejora operativa.
La demanda de vehículos eléctricos en EE. UU. sigue siendo un freno
Las cifras trimestrales de Rivian superaron las previsiones, pero las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos, consideradas en conjunto, siguen muy por debajo de sus máximos anteriores. Ese contexto es relevante para el nuevo objetivo de entregas: aumentar la producción tendrá que traducirse en ventas, y el crecimiento depende de algo más que de la capacidad de fabricación.
Los resultados de Rivian llegaron al cierre de un mes en el que Tesla siguió centrando buena parte de la atención del mercado, también por las conversaciones sobre una posible fusión con SpaceX. No se ofrecieron detalles sobre el estado de esas conversaciones. En el caso de Rivian, los cambios confirmados son unos ingresos trimestrales y un resultado ajustado mejores de lo esperado, un objetivo de entregas más alto para 2026 y una previsión de pérdidas más estrecha. La empresa sigue sin ser rentable y las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos continúan por debajo de sus máximos anteriores.