Sarah J. Maas publicó el martes A Court of Splintered Harmony, el sexto libro de su saga A Court of Thorns and Roses (ACOTAR). La novela inaugura una nueva etapa, el ciclo de las Valquirias, y retoma tramas de A Court of Silver Flames y House of Flame and Shadow. Mientras Rhysand, gobernante de la Corte Noche, la Gran Señora Feyre y su círculo cercano afrontan tensiones internas y la amenaza de que el dios de la muerte Koschei escape del lago donde permanece encerrado por magia, la historia deja pistas sobre varios personajes y sus poderes.
Koschei, sus prisioneras y un linaje olvidado
Koschei no aparece físicamente, pero su amenaza atraviesa la novela. Vassa, la reina humana a la que mantiene cautiva, cuenta a Feyre y Rhysand que suele comunicarse con la voz y mantener a los demás a distancia. Lucien añade que el padre de Feyre fue una de las pocas personas que llegaron a acercarse a él.
Vassa también revela que las mujeres que Koschei ha encarcelado son parientes lejanas de la guerrera feérica que lo atrapó en el lago. La pista remite a una escena anterior de A Court of Wings and Ruin, en la que el Tallador de Huesos dijo a Feyre y Cassian, general de Rhysand, que el linaje de aquella guerrera había desaparecido, aunque persistía en algunas familias humanas. Añadió que ella pudo haber sido en otro tiempo su «salvación», sin explicar por qué. Su nombre se perdió con el paso del tiempo y esta novela no aclara si una entrega posterior lo revelará.
El Tallador de Huesos también afirmó que él y sus hermanos procedían de otro mundo. En los últimos años, Maas ha ido conectando los universos de A Court of Thorns and Roses, Crescent City y Throne of Glass, lo que deja abierta la posibilidad de que el origen de Koschei vincule las distintas sagas. A Court of Splintered Harmony todavía no ofrece respuestas.
Las sombras de Azriel desaparecen sin avisar
Los capítulos narrados desde el punto de vista de Azriel permiten conocer mejor sus sombras, que actúan por cuenta propia: exploran el entorno y le transmiten información sobre el tiempo y el estado de ánimo de otras personas. También reaccionan de forma distinta según quién esté cerca. A veces investigan a los intrusos en la Corte Noche; otras, evitan a ciertas criaturas, como Bryaxis.
Las sombras parecen incapaces —o reacias— a acercarse a Elain Archeron. Tanto si está en un comedor como en un templo, se mantienen fuera de la estancia. Azriel interpreta su ausencia como un «regalo», pero en dos ocasiones se queda sin su aviso. Durante la ceremonia de nombramiento de Nyx, no percibe que Bryaxis se aproxima y cree que Elain ha ahuyentado a las sombras. Bryaxis ataca entonces al círculo cercano, y la falta de percepción de Azriel contribuye a lo ocurrido.
Más adelante, las sombras tampoco le advierten de que Lucien espera fuera del dormitorio de Elain. Los dos hombres acaban enfrentándose. Rhysand ordena a Azriel que abandone la casa y Mor lo reprende. Es la última vez que Azriel ve a Elain en el libro: mientras avanzan los acontecimientos, ella se marcha de Prythian.
La reacción de las sombras ante Gwyn contrasta con su comportamiento cerca de Elain. Tras el enfrentamiento, Azriel va a la Casa del Viento a recoger sus pertenencias. Al oír cantar a Gwyn, sus sombras lo adelantan y se reúnen a sus pies, hasta que él las llama de vuelta. La novela deja sin resolver por qué reaccionan de forma tan distinta ante ambas mujeres.
Nesta, la Prisión y las pistas sobre la Corte Crepúsculo
Nesta Archeron sigue ocupando un lugar central en la historia. Choca con la Corte Noche, pero también contribuye a salvar al grupo cuando Bryaxis reaparece. Además, mantiene una atracción por la isla de la Prisión, que ella y Bryce Quinlan exploraron con más detalle en una historia anterior. Lo que descubrieron apuntaba a que quizá fue la sede de una octava corte: la Corte Crepúsculo.
Cada vez que Nesta se acerca a la Prisión, la narración vuelve a imágenes del crepúsculo: un cielo violeta, la primera estrella de la noche y el horizonte norte, donde la luz del día se encuentra con la oscuridad. La repetición vincula a Nesta con la isla y con la posibilidad de que allí existiera la Corte Crepúsculo.
No está claro si Nesta comparte también algún vínculo con Rhysand. Cuando intenta hacer una transición mágica hasta la isla, casi se ahoga y ve algo luminoso bajo el agua, como si le dijera: «Encuéntrame». Después de rescatarla, Rhysand asegura que oyó esas mismas palabras en su mente. Puede que Nesta solo estuviera pidiendo ayuda; también cabe la posibilidad de que ambos se sintieran atraídos por un objeto encantado. El linaje de Rhysand lo conecta con la Prisión, pero la novela no confirma qué ocurrió.
La referencia del título a algo que se resquebraja también se relaciona con Nesta y Cassian. Nesta pide consejo a su Casa sobre lo que siente y esta le muestra fragmentos de un poste de entrenamiento de madera que ella rompió durante la práctica. Nesta ve en ellos un reflejo de su relación: el entrenamiento compartido, el compromiso y el amor creciente podrían quedar dañados por sus propias decisiones. La imagen la lleva a confesarle sus sentimientos a Cassian, aunque el título también podría aludir a una posible ruptura entre ambos.
La primavera de Elain y la plata de Feyre
Las imágenes recurrentes también definen a otros personajes. Elain aparece estrechamente ligada a la primavera. Azriel la describe como un susurro primaveral y tan hermosa como una mañana de esa estación. Lucien menciona su aroma floral; ella cuida las flores y decora con ellas la ceremonia de nombramiento de Nyx.
Feyre, en cambio, queda asociada a la plata. Clotho confecciona una pieza de tela plateada tejida para que Feyre y Rhysand la usen en la ceremonia. Más tarde, mientras cena con ellos, Lucien observa hilos de plata en un tapiz de la pared. Dice que desde que se conocieron su ojo mágico ve un halo plateado alrededor de Feyre y que esa «luz plateada» se ha intensificado a medida que ella ha encontrado el amor y la felicidad en la Corte Noche.
El canto de Gwyn y las pistas sobre los poderes de Azriel
Las dos apariciones de Gwyn en la novela están vinculadas al canto. Nesta piensa que su rica voz de contralto tiene fuerza suficiente para sostener una canción por sí sola. A Azriel, su voz le resulta desconocida y extrañamente familiar a la vez, como si la luz de las estrellas descendiera por una escalera al compás de la música. Nesta también advierte que Gwyn parece brillar cuando canta y que la luz de las velas se inclina hacia ella. La novela sugiere que su música podría tener algo más que una función artística, pero no explica cómo operaría esa posible magia.
El libro plantea además una posible conexión entre Gwyn y Azriel a través del color y la magia. Azriel dice que su Sifón es azul cobalto, con un tono que vira hacia el turquesa, un color que nunca ha comprendido. Cuando se sobresalta, Gwyn le lanza una Piedra de Invocación, que destella con fuego turquesa; sus ojos se describen como de un azul verdoso parecido. Azriel percibe en la piedra una magia similar a la de su Sifón, aunque distinta. La novela deja para una próxima historia la cuestión de si ambas semejanzas están relacionadas.
Azriel y Gwyn se ven a sí mismos como monstruos
Azriel se llama monstruo en varias ocasiones y se describe como alguien hábil para acechar entre las sombras y obtener información mediante secretos o métodos dolorosos. A otros personajes de la saga ACOTAR también se los ha tratado como monstruos, pero Gwyn es una de las pocas personas de este libro que se ve a sí misma de ese modo.
En un capítulo desde su perspectiva, Gwyn dice que evitó el entrenamiento de las Valquirias y el mundo exterior al templo porque disfrutó matando a sus enemigos durante el Rito de Sangre. Al final del capítulo, parece oír a Bryaxis burlándose de ella, como si supiera que «aquí hay más de un monstruo». Esa percepción compartida se suma a las pistas sobre sus poderes como otro hilo que podría retomarse en futuros libros.
Mor acompaña a Elain fuera de la Corte Noche
Al final de la novela, Elain pide a Mor que la lleve a Vallahan. Mor acepta porque cree que necesita alejarse por un tiempo de Azriel, Lucien y el círculo cercano de la Corte Noche. La decisión sigue la pauta de ocasiones anteriores en las que Mor ayudó a las hermanas Archeron a tomar distancia. En A Court of Mist and Fury, sacó a Feyre de la Corte Primavera, donde Tamlin la mantenía, y más tarde la llevó a la cabaña después de que Feyre descubriera que Rhysand le había ocultado su vínculo de pareja. En A Court of Silver Flames, Mor también llevó a Nesta a casa de Emerie y organizó que Gwyn la acompañara.
Esas pausas permitieron a Feyre y Nesta reconsiderar sus sentimientos. El libro no revela qué decidirá Elain después de viajar a Vallahan. Sí deja claro que abandona Prythian al final de la historia, acompañada por Mor y apartada de sus relaciones habituales y del círculo de poder de la Corte Noche.