Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos medirán el respaldo público a las infraestructuras de inteligencia artificial y a la propuesta de California de aplicar un impuesto único a los multimillonarios. La construcción de centros de datos y su consumo de electricidad y agua ya forman parte del debate electoral, mientras la iniciativa fiscal lleva a algunos emprendedores tecnológicos a reconsiderar el coste de permanecer en el estado. El resultado podría influir tanto en la relación de las tecnológicas con las comunidades locales como en el lugar de residencia de fundadores y grandes fortunas.
Los centros de datos entran en el debate local
El coste de la vida sigue siendo una de las principales preocupaciones de los votantes: desde la inflación y la gasolina hasta la electricidad y la vivienda. El debate sobre las infraestructuras de IA conecta la inversión tecnológica con esos gastos cotidianos. Los centros de datos requieren grandes cantidades de energía y agua, y algunas comunidades temen que los nuevos proyectos encarezcan la electricidad o tensionen el suministro hídrico. La oposición a construir estas instalaciones cerca de zonas residenciales ya es notable.
Los candidatos proponen distintas respuestas, desde pausar las obras hasta imponer más medidas de protección. El resultado electoral puede dar una señal sobre la aceptación de la expansión de los centros de datos y ayudar a las empresas tecnológicas a calibrar la resistencia local al planificar sus proyectos. Estas instalaciones son esenciales para operar servicios de IA, pero también dependen de acuerdos de suministro de energía y agua y de la aceptación de los vecinos.
OpenAI se prepara para el ciclo electoral de 2028
El debate político sobre la IA ya se proyecta hacia las próximas elecciones. En un memorando, el principal responsable de cabildeo de OpenAI expuso cómo podrían abordar la inteligencia artificial quienes se planteen presentarse a las elecciones de 2028. El documento apunta a que las empresas empiezan a prepararse con antelación para la discusión pública sobre esta tecnología.
A medida que el impacto de las infraestructuras de IA gana espacio en la política local, la forma en que las tecnológicas respondan a las inquietudes sobre el consumo de electricidad y agua puede influir en sus esfuerzos por obtener apoyo público.
California plantea un impuesto único del 5% a los multimillonarios
Los votantes de California también decidirán sobre un impuesto único del 5% dirigido a quienes ya tienen una fortuna superior a los mil millones de dólares. Algunos multimillonarios vinculados a la IA ya han abandonado el estado; muchos se han trasladado a Florida. Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, también se planteó dejar California, aunque la empresa tomó medidas para reducir sus preocupaciones y abordar una posible exposición fiscal.
Si se aprueba, la propuesta podría afectar no solo a los multimillonarios actuales, sino también a quienes alcancen ese nivel de riqueza en el futuro, y llevarlos a reconsiderar si permanecen en California. Los emprendedores discrepan sobre la conveniencia de quedarse ante un impuesto sobre el patrimonio. El debate pone de relieve cómo la política fiscal puede influir en la ubicación del talento y del capital.
Los resultados darán señales sobre inversión y residencia
Las elecciones no determinarán directamente el rumbo de la IA, pero la respuesta a los proyectos de centros de datos permitirá medir hasta qué punto las comunidades están dispuestas a aceptar sus efectos a cambio de inversión. La votación sobre el impuesto a las grandes fortunas, por su parte, podría afectar a la capacidad de California para atraer y retener a emprendedores acaudalados.
Para las empresas tecnológicas, el respaldo de los votantes, los costes de infraestructura y la política fiscal forman parte de las decisiones sobre dónde construir y cómo operar a largo plazo.