Las acciones de Apple cedieron alrededor de un 1,5% antes de que la compañía publique sus resultados el lunes por la noche, aunque recientemente se han mantenido cerca de los 340 dólares. El valor ha resistido mejor que algunos de sus pares tecnológicos ante las dudas sobre el coste de la inversión en inteligencia artificial. El inversor Lee Bailey sostiene, sin embargo, que la cotización ya descuenta demasiado crecimiento futuro y sitúa su valor razonable en 270 dólares: unos 70 dólares, o un 21%, por debajo de los niveles recientes. La atención no se limitará a las cifras trimestrales: el mercado buscará previsiones para el trimestre navideño que justifiquen la valoración y señales de que el crecimiento de los ingresos se traduce en beneficios.
Resultados trimestrales y previsiones para diciembre
Wall Street espera que Apple comunique unos ingresos de 113.370 millones de dólares en el cuarto trimestre y un beneficio por acción de 1,99 dólares. También será clave la perspectiva para el trimestre que termina en diciembre. Para ese periodo, los analistas prevén ingresos de 153.150 millones de dólares y un beneficio por acción de 2,91 dólares.
Entre los indicadores operativos que seguirán los inversores figuran la demanda de teléfonos, el avance de los servicios y los progresos en la renovación de Siri. El encarecimiento de componentes, incluida la memoria, y posibles limitaciones de suministro podrían presionar las ventas y los márgenes. Los resultados deberán mostrar tanto si la demanda se mantiene como cuánto pesan esos costes sobre la rentabilidad.
La visión bajista de Bailey no parte de una caída de la demanda de los consumidores ni de que los resultados de este trimestre vayan a decepcionar. Espera ventas sólidas de teléfonos y que las suscripciones sigan creciendo, pero considera que ese avance no basta para justificar la cotización actual. A su juicio, incluso unas previsiones optimistas para el trimestre navideño dejarían la valoración en entredicho.
La valoración depende de la duración del crecimiento
Apple cotiza a unas 36 veces el beneficio previsto para el ejercicio fiscal de 2027. Bailey calcula un valor razonable de 270 dólares, aplicando un múltiplo precio-beneficio de aproximadamente 28 veces a un beneficio anual proyectado de 9,55 dólares por acción. La diferencia entre ambas valoraciones refleja distintas expectativas sobre cuánto puede durar el crecimiento de Apple y qué prima están dispuestos a pagar los inversores.
A Bailey le preocupa especialmente que, tras una etapa de mayor crecimiento, el avance de los beneficios pueda moderarse hasta cerca del 10%. Una desaceleración dificultaría que Apple mantuviera un múltiplo elevado. Por ello, los inversores tendrán que valorar si la mejora reciente de los resultados y de la demanda de productos apunta a una mayor capacidad de generar beneficios a largo plazo o a un repunte temporal.
iPhone y servicios, bajo la lupa
Un nuevo ciclo de renovación de teléfonos está dando cierto apoyo a las ventas, aunque los primeros datos globales apuntan a una mejora relativamente modesta del iPhone 18 Pro. El modelo plegable que Apple ha lanzado recientemente, el Duo, también podría desviar parte de las compras de los teléfonos prémium tradicionales. El alcance de ese efecto aún no está claro y dependerá de las ventas de los próximos periodos.
Los servicios son otra fuente relevante de ingresos e incluyen suscripciones, publicidad, almacenamiento en la nube y compras de contenido digital. Este negocio aporta ingresos recurrentes, pero Bailey advierte de que los cambios regulatorios, la competencia o una expansión más lenta podrían frenar su crecimiento.
Los márgenes también centrarán la atención tras la publicación de resultados. El encarecimiento de los componentes y el gasto sostenido en investigación y desarrollo podrían limitar cuánto de los ingresos adicionales llega al beneficio. Bailey señala además que, al evaluar el margen bruto, conviene distinguir los efectos temporales relacionados con los aranceles de una mejora sostenible: un solo trimestre no bastaría para demostrar que la rentabilidad ha mejorado de forma duradera.
Qué datos podrían hacer que Bailey revise su postura
Aunque mantiene su recomendación de venta, Bailey ha señalado varios indicadores que podrían llevarle a reconsiderarla: un crecimiento de los ingresos del iPhone próximo al extremo superior del rango medio de los dos dígitos, un avance de los servicios superior al 11% y un margen bruto normalizado cercano al 47%. También quiere que la previsión de ingresos de Apple para el trimestre de diciembre supere los 153.150 millones de dólares que espera el mercado y apunte a una mayor capacidad subyacente de generar beneficios.
Incluso si se alcanzan esos umbrales, Bailey afirma que necesitaría ver que el crecimiento se convierte en beneficios antes de cambiar su recomendación de venta. Unas ventas sólidas o unas previsiones optimistas, por sí solas, no resolverían sus dudas sobre la valoración: también importa la evolución de las ganancias.
El consenso es más favorable, pero el precio objetivo queda por debajo
En los últimos tres meses, Apple ha recibido 13 recomendaciones de compra, 10 de mantener y cuatro de venta. El consenso es «compra moderada», más favorable que la postura de Bailey. Aun así, el precio objetivo medio a 12 meses se sitúa en 337,77 dólares, alrededor de un 2% por debajo de la cotización reciente, próxima a los 340 dólares.
Tras la publicación, los inversores contrastarán los resultados y las previsiones de la dirección con esas expectativas. También seguirán las ventas del iPhone, el crecimiento de los servicios y el margen bruto en busca de señales para valorar la cotización. La discrepancia no se limita a los ingresos de un trimestre: gira en torno a si Apple puede sostener un crecimiento de los beneficios suficiente para respaldar su precio actual.