El oro mantiene resistencia pese a crecientes expectativas de alzas de tipos
El oro ha mostrado una relativa fortaleza en las últimas sesiones, resistiendo mejor que otros metales preciosos a pesar del incremento en los costos energéticos y el endurecimiento de las apuestas sobre subidas de tipos por parte de la Reserva Federal. Los analistas Ryan McKay y Bart Melek, de TD Securities, señalan que aunque el oro ha corregido parte de sus avances recientes, todavía opera en un rango elevado, lo que refleja un interés sostenido por parte de los inversores en su atractivo como refugio seguro.
Subrayan que el oro se ha vuelto cada vez más sensible a la publicación de datos económicos y noticias, especialmente a los reportes de inflación que serán determinantes en las próximas semanas. En un contexto de probable ajuste monetario, se prevé una mayor volatilidad en el precio del oro.
TD Securities marca niveles de soporte clave para el corto plazo
La firma identifica dos niveles de soporte fundamentales para el oro: 1.367 y 1.300 dólares por onza. Una caída por debajo de 1.367 podría motivar a los asesores de trading de commodities (CTAs) a reducir sus posiciones, mientras que un quiebre bajo 1.300 podría desencadenar ventas más pronunciadas por parte de fondos sistemáticos. Estos puntos clave serán decisivos para la dirección del precio y el sentimiento del mercado en el corto plazo.
A pesar de estos riesgos bajistas, el equipo de TD Securities mantiene una visión optimista sobre la demanda estructural a largo plazo. Los bancos centrales continúan ampliando sus reservas de oro y los ETF vinculados al metal siguen ganando activos. Además, la debilidad del dólar estadounidense respalda el rol del oro como instrumento diversificador de carteras.
Comentarios de exfuncionarios de la Fed refuerzan apuestas de subidas y presionan al oro
Bart Melek destaca las declaraciones del expresidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole, donde enfatizó que la inflación no muestra una reducción significativa y que la política monetaria debe mantenerse restrictiva para cumplir el objetivo de inflación del 2%. Estas palabras han aumentado las expectativas de alzas de tasas en septiembre y diciembre.
Este renovado consenso sobre la probable subida de tipos ha generado una caída importante en el oro, cercano a 125 dólares, reflejando la sensibilidad del metal ante un escenario de tasas más altas y un dólar fortalecido. Melek anticipa que en el corto plazo el oro seguirá ajustándose, con un rango estimado entre 1.200 y 1.350 dólares hacia finales de este año, dado que el aumento en las tasas puede neutralizar una mejora en la liquidez del mercado de bonos del Tesoro.
Inversores a largo plazo mantienen exposición al oro
De cara al futuro, los analistas prevén que una estabilización en la inflación y la normalización en los mercados energéticos podrían permitir a la Fed flexibilizar su política de forma que también contribuya a objetivos de empleo, lo que podría beneficiar al oro. TD Securities proyecta que para el tercer trimestre de 2027 el precio del oro alcance cerca de 1.535 dólares por onza.
Bancos centrales, inversores institucionales y tenedores de oro físico continúan siendo pilares fundamentales del soporte del metal, viéndolo como un activo estratégico en carteras diversificadas. Muchos están atentos a puntos de entrada oportunos.
En un entorno macroeconómico complejo y cambiante, el oro sigue despertando interés como reserva tradicional de valor. Seguir de cerca los niveles críticos de soporte y las señales de la política de la Fed será clave para evaluar la trayectoria del oro en el corto y mediano plazo.