Metales preciosos retroceden ante inflación persistente y alza en costos energéticos
Al cierre del mercado estadounidense del jueves, el oro al contado perdió un 1,90%, situándose en 1.317,10 dólares la onza, mientras que la plata cayó un 5,46%, ubicándose en 63,50 dólares la onza. El Índice de Precios al Productor (PPI) de agosto registró un aumento mensual del 0,4% y una subida interanual del 5,4%, impulsado fundamentalmente por mayores costos en energía y diésel. Esta presión inflacionaria continuada redujo la demanda de oro y plata como activos refugio, pese a las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos. La fortaleza del petróleo y el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericanos contrarrestaron el impulso de aversión al riesgo que habitualmente beneficia a los metales preciosos.
Índices bursátiles en EE.UU. y Europa disminuyen por alza en precios del petróleo
Los principales índices bursátiles de Norteamérica registraron caídas entre el 0,6% y el 1%. El S&P 500 cerró en 3.591,70 puntos, retrocediendo 44,66 puntos; el Dow Jones Industrial perdió 316,56 puntos hasta 32.064,10; y el Nasdaq Composite descendió 171,62 puntos, finalizando en 13.081,72. En Europa, los mercados también sufrieron presión: el STOXX Europe 600 bajó un 0,69%, el FTSE 100 perdió un 0,57%, y el DAX alemán retrocedió un 0,84%. Los precios del crudo se dispararon debido a preocupaciones sobre el suministro; el West Texas Intermediate (WTI) subió un 6,7% hasta 102,48 dólares por barril, y el Brent aumentó un 6,3%, alcanzando 107,63 dólares, máximos no vistos desde mayo. Los ataques a petroleros cerca del Estrecho de Ormuz han intensificado los riesgos en el suministro, generando respuestas divergentes entre los activos energéticos y otros sectores.
Rendimientos del Tesoro rozan el 5%, reforzando expectativas de endurecimiento monetario
Los rendimientos del bono estadounidense a 10 años ascendieron al 4,943%, el nivel más alto desde octubre de 2023. Los futuros de fondos federales ahora descuentan una probabilidad del 71% de que la Reserva Federal incremente los tipos de interés en 25 puntos básicos en la próxima reunión de política monetaria. Los mercados están atentos a la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del viernes, considerado un indicador clave antes de las decisiones del banco central. Los rendimientos elevados incrementan el coste de oportunidad de mantener activos sin rendimiento como el oro, afectando su atractivo como inversión.
Señales técnicas muestran posible continuación a la baja para la plata
El oro al contado ha perforado la media móvil de 200 días situada en 1.341,10 dólares, probando un soporte técnico reciente en torno a 1.315,78 dólares. A menos que el IPC refleje una moderación inflacionaria, el riesgo a la baja persiste. La plata, por su parte, ha caído por debajo de varios niveles clave de soporte técnico, superando la zona de retroceso del 67,25–68,17 dólares y los niveles críticos en 65,60 y 63,31 dólares. Si la presión vendedora continúa, podría probar soportes cercanos a 62,57 dólares.
Tensiones geopolíticas mantienen volatilidad del petróleo y afectan inflación y rendimientos
Los riesgos geopolíticos en torno al Estrecho de Ormuz siguen siendo un factor central en la dinámica de precios del petróleo y el sentimiento del mercado general. Los recientes ataques de fuerzas hutíes a embarcaciones petroleras en el Mar Rojo, cerca del puerto yemení de Al Moca, han incrementado la incertidumbre en una ruta marítima crítica. La permanencia del crudo por encima de los 100 dólares por barril ha elevado las expectativas inflacionarias y ha impulsado los rendimientos de los bonos estadounidenses. Este escenario refuerza las anticipaciones de continuas subidas de tasas por parte de la Reserva Federal y subraya la compleja relación entre los costos energéticos y la política monetaria.