El gas natural europeo ha alcanzado su nivel más alto en casi cuatro años, mientras las reservas con las que la región afronta el invierno siguen por debajo de lo habitual. La situación está intensificando la competencia por el gas natural licuado (GNL) entre compradores de Europa y Asia. En Estados Unidos, en cambio, los futuros del gas continúan cerca de mínimos de un año. Aunque el sector energético lidera las ganancias del S&P 500 este año, sigue cotizando con la valoración más baja del índice.
El gas europeo supera los 97 euros por MWh
El precio del gas europeo rebasó los 97 euros por megavatio hora, equivalentes a unos 28,50 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MMBtu). No alcanzaba ese nivel desde diciembre de 2022. Los compradores europeos y asiáticos compiten por los cargamentos de GNL, una parte sustancial de los cuales procede de productores estadounidenses. Esta pugna pone de relieve cómo las diferencias regionales de oferta y precio condicionan el mercado energético.
LPL Financial indicó a principios de mes que las reservas europeas estaban un 20% por debajo de la media estacional al inicio del invierno. Si las temperaturas fueran más bajas de lo esperado, la demanda de calefacción podría aumentar. No se ofrecieron previsiones concretas sobre el tiempo o posibles cambios en la oferta.
Los futuros de EE. UU. siguen cerca de mínimos anuales
El mercado estadounidense evoluciona en sentido contrario. Los futuros del gas natural cerraron el lunes a 2,60 dólares por MMBtu, apenas por encima del mínimo de las últimas 52 semanas. El encarecimiento en Europa no ha puesto fin al entorno de precios bajos en Estados Unidos, lo que refleja las diferencias de oferta, demanda y precios entre ambas regiones.
Los productores estadounidenses de GNL forman parte de una cadena de suministro internacional, y la competencia de compradores europeos y asiáticos añade un nuevo foco de demanda. Sin embargo, la debilidad de los futuros en EE. UU. muestra que la fortaleza de los precios europeos no se traslada necesariamente al mercado estadounidense. La evolución bursátil también depende de la actividad de cada empresa y de cómo cambien los precios.
La energía lidera el S&P 500, pero cotiza con el múltiplo más bajo
En el acumulado del año hasta el fin de semana del 24 de octubre, el sector energético del S&P 500 avanzó un 55,1%, más que cualquiera de los otros diez sectores del índice. Yardeni Research estimó que el crecimiento previsto de sus beneficios era del 76,5%. Pese a las subidas bursátiles y a esas expectativas, el sector cotizaba a 13,8 veces sus beneficios futuros, el múltiplo más bajo entre los principales sectores.
Los elevados precios europeos, las reservas ajustadas y la competencia de los compradores asiáticos añaden variables a la cadena de suministro del gas, mientras los futuros estadounidenses siguen cerca de mínimos de un año. La revalorización del sector y su valoración ofrecen contexto para el mercado, pero las distintas empresas gasistas no afrontan necesariamente las mismas condiciones de oferta, demanda o beneficios. Algunas acciones se acercan a zonas de compra desde el punto de vista técnico, sin que eso implique que sus fundamentos sean iguales.