
El 6 de marzo, hora local, el precio de Bitcoin cayó significativamente, con una disminución de más del 5%, rompiendo temporalmente el nivel de 86,000 dólares y tocando un mínimo cerca de 85,000 dólares. Esta caída está relacionada con los últimos movimientos políticos del gobierno de Estados Unidos.
Ese día, el presidente de Estados Unidos, Trump, firmó una orden ejecutiva anunciando la creación de una reserva estratégica de Bitcoin y una contabilidad completa de los activos digitales que posee el gobierno federal. Según una publicación de David Sacks, jefe de criptomonedas de la Casa Blanca, en la red social X, esta reserva está compuesta principalmente por Bitcoin obtenido por el gobierno federal a través de procedimientos de confiscación de activos penales o civiles, y el gobierno no comprará bitcoins nuevos adicionales para la reserva. Además, la orden ejecutiva también clarifica que el gobierno de Estados Unidos no venderá el Bitcoin almacenado en la reserva.
Esta noticia provocó turbulencias en el mercado. Los inversores habían especulado previamente que el gobierno de Estados Unidos podría aumentar su reserva mediante la compra de Bitcoin, pero la orden ejecutiva indica que solo usarán activos ya confiscados y no aumentarán activamente sus tenencias. Esta declaración eliminó las expectativas del mercado de que el gobierno podría impulsar la demanda, lo que llevó a la presión a la baja en el precio del Bitcoin.
Actualmente, el precio de Bitcoin sigue en un estado de volatilidad, y el mercado permanece atento a la futura política de criptomonedas del gobierno de Estados Unidos. Los analistas creen que si el gobierno aclara aún más su estrategia de gestión de reservas o toma medidas regulatorias más estrictas en el mercado de activos digitales, el precio de Bitcoin podría continuar viéndose afectado.

