- El secretario del Tesoro de EE.UU., Besente, indicó que, aparte de China, actualmente casi ningún otro país está dispuesto a comprar petróleo iraní, ya que los compradores generalmente temen la reanudación de sanciones por parte de EE.UU. en el futuro.
- En un contexto de insuficiente demanda externa y ventas a precios reducidos, la expansión de las exportaciones de Irán está limitada, lo cual es visto por EE.UU. como una presión importante para que Irán regrese a la mesa de negociaciones.
- Con la caída de los precios internacionales del petróleo tras el memorando de entendimiento entre EE.UU. e Irán, el gobierno estadounidense también ha centrado su atención en el sector minorista, esperando que la disminución de los precios del petróleo se transmita más rápidamente a los consumidores.
Expectativa de sanciones reduce el mercado de Irán
Besente señaló que el mercado teme que EE.UU. reinicie las sanciones, lo que hace que la mayoría de los compradores potenciales no estén dispuestos a adquirir petróleo iraní. Aunque Irán mantiene sus exportaciones, depende principalmente de canales existentes, con una capacidad de negociación general débil, y solo puede seguir vendiendo con descuentos.
China sigue siendo el principal comprador estable
Según los funcionarios estadounidenses, China sigue siendo el comprador más constante de petróleo iraní en la actualidad. Dado que esta relación de importación ha continuado durante el período de sanciones, Irán tiene dificultades para expandir rápidamente otros mercados alternativos a corto plazo, limitando así el potencial de recuperación de sus exportaciones.
La presión de exportación como ficha de negociación
EE.UU. considera que si los compradores internacionales continúan esperando, Irán tendrá más incentivos para participar en una nueva ronda de negociaciones en Doha. La presión sobre los ingresos energéticos no solo afecta el retorno fiscal, sino que también debilita su ventaja temporal y margen de maniobra en futuras negociaciones.
La caída de los precios del petróleo pone a prueba la transmisión al por menor
Besente también enfatizó que la reciente caída de los precios internacionales del petróleo indica una disminución de las preocupaciones del mercado sobre los riesgos geopolíticos, pero si los consumidores realmente se benefician aún depende de si los precios minoristas en las estaciones de servicio bajan en consecuencia. El gobierno de EE.UU. ha declarado que continuará supervisando los precios para evitar que las ganancias se queden en la cadena de distribución.