La previsión de beneficios de Qualcomm para el trimestre que termina en diciembre quedó por debajo de la media de los analistas, en un contexto de encarecimiento de los componentes. La expansión hacia nuevos mercados aún no ha disipado las dudas sobre sus resultados a corto plazo.
La previsión de BPA para diciembre queda por debajo del consenso
El 4 de noviembre, Qualcomm estimó un beneficio por acción (BPA) de entre 2,15 y 2,35 dólares para los tres meses que concluyen en diciembre. El punto medio, 2,25 dólares, está por debajo de los 2,32 dólares previstos por el consenso de analistas. Se trata de una estimación para el trimestre en curso, no de resultados ya publicados.
Qualcomm es uno de los mayores fabricantes mundiales de procesadores para teléfonos inteligentes, por lo que su negocio de chips para móviles sigue siendo central para evaluar su evolución. La previsión inferior al consenso pone el foco en el efecto de los costes sobre los beneficios, más allá de las oportunidades de ingresos que pueda ofrecer su expansión a otros mercados.
El encarecimiento de los componentes presiona los márgenes
La compañía vinculó la presión sobre sus perspectivas de beneficios al aumento de los precios de los componentes. Para los fabricantes de semiconductores, unos costes de producción más elevados pueden reducir los márgenes de sus productos. Si la presión se mantiene, podría limitar el crecimiento de los beneficios incluso con ventas estables.
Qualcomm no detalló cuánto han subido los costes ni qué componentes están teniendo mayor incidencia en el trimestre actual.
Los nuevos negocios aún no compensan las dudas sobre los móviles
Qualcomm busca diversificar su actividad más allá de los teléfonos inteligentes para amortiguar el impacto de una posible debilidad en el mercado de móviles. Sin embargo, la información divulgada no concreta los ingresos, las tasas de crecimiento ni la contribución de esos negocios más recientes a los beneficios del trimestre. Por ello, todavía es difícil medir en qué medida pueden compensar una menor actividad en telefonía.
Por ahora, las señales más claras son un BPA previsto para el trimestre de diciembre cuyo punto medio queda por debajo de las expectativas de los analistas y la presión derivada del encarecimiento de los componentes.