La productividad de las empresas no agrícolas de Estados Unidos avanzó más rápido que la remuneración por hora en el tercer trimestre, lo que redujo los costes laborales unitarios a una tasa anualizada del 0,7%. El dato ofrece otra referencia para evaluar si el crecimiento salarial alimenta la inflación y puede influir en las expectativas sobre la política de la Reserva Federal. Si la moderación de los costes se mantiene, las condiciones de financiación podrían mejorar y aliviar una de las presiones sobre Bitcoin. Sin embargo, los costes laborales unitarios todavía aumentaron un 2,4% interanual, y el descenso de un solo trimestre no confirma una tendencia de inflación ni anticipa un cambio de política monetaria.
La productividad superó el avance de los salarios en el tercer trimestre
Los datos preliminares publicados el 5 de noviembre por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) muestran que la productividad laboral no agrícola creció un 3,6% en el tercer trimestre. La producción aumentó un 3,7%, mientras que las horas trabajadas avanzaron un 0,1%. La remuneración por hora subió un 2,9% y los costes laborales unitarios bajaron un 0,7%. Las variaciones trimestrales están expresadas a tasas anualizadas y ajustadas por estacionalidad.
Los costes laborales unitarios miden cuánto pagan las empresas en remuneración por cada unidad producida. Se calculan dividiendo la remuneración por hora entre la productividad laboral. Cuando la productividad aumenta, las empresas pueden pagar más por hora y, al mismo tiempo, gastar menos en mano de obra por unidad. Por eso, el crecimiento salarial por sí solo no indica si también están aumentando los costes por unidad producida.
El informe de empleo de octubre mide otro periodo
El 6 de noviembre, la BLS comunicó que las nóminas no agrícolas aumentaron en 165.000 puestos en octubre, por encima del promedio mensual de 48.000 registrado durante los 12 meses anteriores. La remuneración media por hora de los empleados del sector privado no agrícola creció un 0,4% frente a septiembre y un 3,1% respecto al año anterior. Las cifras reflejan un mercado laboral que sigue creciendo, pero no muestran por sí mismas que la presión salarial se esté trasladando a mayores costes laborales unitarios.
Los dos informes se refieren a periodos distintos y emplean indicadores diferentes. Los datos de productividad del tercer trimestre no describen la productividad de los trabajadores en octubre, y una tasa trimestral anualizada no puede restarse directamente de la variación mensual del salario por hora. Para evaluar los costes laborales hay que comparar la remuneración y la productividad a lo largo del tiempo y tener en cuenta posibles revisiones posteriores.
Los costes laborales unitarios aún suben un 2,4% interanual
Pese al descenso trimestral, los costes laborales unitarios fueron un 2,4% superiores a los de un año antes. La última lectura apunta a cierta moderación de las presiones de costes, aunque aún no está claro si se mantendrá ni cuánto se trasladará a los precios al consumidor. Estos costes no miden la inflación de consumo, por lo que su caída, por sí sola, no demuestra que la inflación general se haya moderado.
La decisión de política monetaria de la Reserva Federal del 28 de octubre se tomó antes de la publicación de los dos informes laborales de noviembre. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votó 10-2 a favor de mantener el rango objetivo del tipo de los fondos federales entre el 3,75% y el 4,00%. Lisa Cook y Beth Hammack defendieron una subida de 25 puntos básicos. El comité calificó de sólido el crecimiento de la productividad, pero también señaló que la inflación seguía elevada. Así, las mejoras de productividad no implican automáticamente una política monetaria más flexible.
Las expectativas sobre los tipos siguen condicionando a Bitcoin
Las expectativas sobre los tipos de interés pueden influir en los rendimientos a largo plazo y en las condiciones de crédito, alterando el atractivo relativo de distintos activos. Si las mejoras de productividad persisten, contienen los costes unitarios y contribuyen a moderar la inflación, podrían cambiar las expectativas sobre los tipos futuros y el coste de financiación, lo que reduciría una posible presión de los tipos sobre Bitcoin.
Si la inflación se mantiene elevada o las revisiones de los datos muestran un repunte de las presiones sobre los costes laborales, podrían debilitarse las expectativas de recortes de tipos. Por ahora, las cifras de productividad y costes unitarios del tercer trimestre ofrecen una perspectiva parcial de esas presiones, pero no permiten anticipar por sí solas las próximas decisiones de la Fed ni indican que Bitcoin haya reaccionado de una forma concreta.