Mientras Estados Unidos sigue destinando grandes sumas a infraestructura de inteligencia artificial, los desarrolladores chinos compiten con costes de desarrollo más bajos. Kevin Carter, fundador de EMXETF, explica que el ETF China AI Tigers LLM (TGRZ), lanzado el mes pasado, se centra en compañías chinas de modelos de IA con pesos abiertos. El fondo también puede invertir en grandes empresas, como Alibaba, y destinar hasta un 15% de sus activos a compañías privadas. Su estrategia ofrece exposición a la capa de modelos de IA en China, aunque la rentabilidad y la comercialización de estas empresas siguen siendo inciertas.
TGRZ se centra en los modelos chinos de IA
Carter describe la estrategia de TGRZ a partir de la analogía de la «tarta por capas» que utiliza Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, para explicar la IA. El fondo se concentra en la capa de modelos y, en particular, en los modelos chinos de pesos abiertos. Según Carter, algunos se acercan al rendimiento de los principales modelos estadounidenses con costes de desarrollo considerablemente menores.
El nombre «Tigers» alude a seis empresas chinas de IA: Z.ai, MiniMax, Moonshot —que desarrolla, entre otros productos, Kimi—, StepFun, Baichuan y 01.AI. Sus equipos de investigación tienen vínculos con laboratorios de informática de la Universidad Tsinghua. El fondo también puede invertir en compañías de mayor tamaño, incluida Alibaba.
TGRZ puede asignar hasta el 15% de sus activos a empresas privadas. Carter afirma que sigue posibles oportunidades de inversión pre-IPO en DeepSeek y Moonshot. Se trata de compañías que le interesan; no significa que el fondo haya invertido en ellas.
Carter advierte de la falta de beneficios
Carter define su estilo de inversión como algo «a lo Omaha», aunque subraya que TGRZ no es un fondo de valor. Las empresas de modelos de IA en las que se centra todavía no son rentables. Además, a medida que sus capacidades se generalicen, podrían afrontar presión por la comoditización de sus productos y el aumento de la competencia. Por el carácter temático del fondo, la evolución de la comercialización importa tanto como el avance técnico.
Para quienes buscan valor en los mercados emergentes, Carter señala a TSMC, Samsung y SK Hynix. Según sus cálculos, estas tres compañías han generado en conjunto cerca del 80% de la rentabilidad de los mercados emergentes desde enero de 2025. Añade que sus beneficios combinados podrían alcanzar unos 965.000 millones de dólares en 2026 y 2027, mientras que la relación precio-beneficio conjunta se sitúa por debajo de 5 veces. En el caso de SK Hynix, ronda las 3,5 veces.
Carter observa que los inversores siguen considerando cíclicas a estas empresas de semiconductores, aunque la demanda vinculada a la IA podría mantenerse durante más tiempo. También apunta a la memoria, la óptica y el suministro eléctrico como posibles limitaciones de la cadena de suministro de IA. A medida que crece la capacidad de cálculo, la electricidad podría convertirse en un cuello de botella clave.
Un fondo temático para posiciones tácticas
Carter presenta TGRZ como una herramienta temática y táctica para inversores más activos, no como una posición central en una cartera de mercados emergentes. Para los asesores que busquen una exposición más amplia y de largo plazo a la IA, EMX prevé lanzar un fondo que cubra toda la cadena de valor de la IA en los mercados emergentes. Un producto más acotado, como TGRZ, podría ocupar un espacio más especializado dentro de una cartera.
TGRZ busca captar oportunidades entre las empresas chinas de modelos de IA, pero su propuesta está expuesta a la incertidumbre sobre cuándo serán rentables y cómo afectará la competencia a su valor comercial. Para evaluar la exposición efectiva del fondo, será importante seguir si las capacidades de los modelos se traducen en ingresos recurrentes y si finalmente realiza inversiones en compañías privadas.